Inicio Actualidad El «superalimento» que regula el azúcar en sangre y el colesterol

El «superalimento» que regula el azúcar en sangre y el colesterol

Las propiedades nutricionales y características de los llamados «superalimentos» los han convertido en productos clave que no pueden faltar en las nuevas dietas saludables.

Alimentos como las semillas de apio, las semillas de chía, el aguacate o el brócoli han experimentado un crecimiento de popularidad y un aumento considerable de la demanda.

Entre los conocidos como «superalimentos» destacan las avellanas (Corilus avellana). Aunque se trata de un fruto seco originario de China, en la actualidad crece en casi toda Europa. Basta con tener un clima templado y algo húmedo para que el fruto acabe prosperando.

España es un gran productor de avellanas, especialmente se cosechan en Asturias, Valencia y Cataluña. En Tarragona, la avellana de Reus tiene denominación de origen.

Propiedades y beneficios de las avellanas

Avellanas y nueces
Los frutos secos son ricos en vitamina E y ácido fólico, por lo que ayudan a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer
  • Nutritivas: las avellanas constituyen una magnífica fuente de nutrientes. Son ricas en grasas saludables, especialmente ácidos grasos monoinsaturados como el ácido oleico. También son una buena fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas (como la vitamina E) y minerales (como el calcio, magnesio, fósforo y potasio).
  • Antioxidantes: este fruto seco contiene antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño causado por los radicales libres. Los antioxidantes pueden ayudar a prevenir enfermedades crónicas y el envejecimiento prematuro.
  • Beneficiosas para el corazón: las avellanas son una buena fuente de grasas saludables, incluyendo ácidos grasos monoinsaturados y ácido linoleico. Estas grasas pueden ayudar a reducir el colesterol LDL («malo») y aumentar el colesterol HDL («bueno»), lo que puede contribuir a la salud del corazón.
  • Salud cerebral: las avellanas contienen vitamina E, que se ha asociado con la salud cerebral y la función cognitiva. Algunos estudios sugieren que los antioxidantes de las avellanas pueden ayudar a proteger el cerebro del estrés oxidativo y el deterioro cognitivo relacionado con la edad.
  • Control de peso: A pesar de ser calóricas, las avellanas son estupendas debido a su contenido de fibra y grasas saludables. El consumo moderado de avellanas puede ayudar a controlar el apetito y contribuir a una alimentación equilibrada.
  • Beneficios para la piel: los nutrientes presentes en las avellanas pueden ayudar a mantener la elasticidad y la hidratación de la piel.
  • Controlan el nivel de glucosa: la fibra dietética presente en las avellanas puede ayudar a ralentizar la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo, lo que puede ayudar a prevenir picos bruscos en los niveles de glucosa después de las comidas. Además, la combinación de grasas saludables y proteínas presentes en las avellanas puede contribuir a una mayor sensación de saciedad y ayudar a estabilizar los niveles de glucosa en sangre.

¿Cuántas avellanas deberíamos comer al día para obtener sus beneficios?

Las avellanas son frutos secos calóricos, por lo que conviene comerlas con moderación. A pesar de esto, son muy saludables y se acompañan de muchos otros nutrientes indispensables para la salud.

Las avellanas sirven para combatir el sobreesfuerzo físico y mental, el estrés, el estreñimiento, la hipertensión, los signos de envejecimiento, la anemia, la diabetes, incluso, los parásitos intenstinales.

Las avellanas contienen un alto contenido en grasas, por lo que se recomienda comer entre 15 y 20 avellanas diarias como máximo. Esto equivale a 130 calorías diarias.

¿Avellanas crudas o tostadas?

La realidad es que las avellanas, ya sean crudas o tostadas, son igualmente ricas en grasas como el omega 3. También son ricas en vitamina E, potasio, magnesio y calcio.

Sin embargo, cuando tostamos las avellanas, las grasas y los antioxidantes son los elementos que se ven más afectados. Las avellanas tostadas pierden entre el 20 y el 30% de su contenido en riboflavina, y el 30% en tiamina, además de su capacidad antioxidante.

Si queremos tomar avellanas por sus propiedades saludables, entonces es mejor comerlas crudas. Así lo recomienda la Federación Española del Corazón.