El ‘Twitter off’ de Colau, por Eva Arderius

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El último acto público de la alcaldesa Ada Colau antes de irse de vacaciones fue la presentación de un libro sobre la acogida de refugiados en Riace, Italia, así lo supimos por su Twitter. Más tarde, ya durante sus días de descanso, hizo dos tuits más sobre la oenegé Proactiva Open Arms y sobre la ley del aborto de Argentina y retuits sobre el cruel bombardeo de un autobús escolar en el Yemen.

Repasando el Twitter y el Facebook de la alcaldesa nada hace intuir la efervescencia de la política municipal en esta última semana. Hasta el momento de escribir este artículo, Colau ha mantenido el silencio sobre el ‘top manta’, las peleas en el Raval, su propia reprobación y las duras críticas de la oposición por la seguridad y el civismo en Barcelona.

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Esta estrategia podría servir para no dar la razón a los que la critican y evitar así magnificar los problemas que arrastra la ciudad, y que como pasa siempre, empeoran en verano. También se habría podido explicar por las vacaciones de la alcaldesa. Pero lo que hace difícil justificar este silencio son los tuits que la primera edil ha hecho sobre cuestiones más alejadas de la política municipal. Estos mensajes han evidenciado que la alcaldesa está, que ha visto todas las menciones y notificaciones poco amables que le han llegado estos días, pero que ha preferido posicionarse sobre otros temas.

Este “estoy, pero solo a medias” es una contradicción que evidencia la difícil gestión de las redes sociales y los peajes que hay que pagar. ¿Se pueden hacer vacaciones de Twitter? ¿Cuándo y por qué hay que interrumpir el descanso virtual? Gobernar y comunicarse por redes sociales es muy fácil y útil en algunas ocasiones, y muy complicado a la vez. Pero es lógico pensar que si habitualmente utilizas estos canales, cuando los barceloneses tengan problemas esperaran encontrar ahí algún mensaje. Los vecinos que no hacen vacaciones de twitter necesitan sumar a las diferentes versiones la de la principal responsable de la ciudad. Así podrán juzgar si la gestión que se hace de Barcelona es la correcta, si todo forma parte de una campaña electoral anticipada o si realmente la ciudad se nos va de las manos.