El último sueño que Fernando Torres quiere cumplir en el Atlético

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Fernando Torres dirá adiós al Atlético de Madrid cuando finalice la temporada, pero estos casi dos meses que quedan por delante no serán de transición para el delantero de Fuenlabrada. El Niño tiene un sueño que aún puede cumplir: ganar un título con la camiseta colchonera.

Eliminados de la Copa y con la Liga prácticamente imposible, todavía existe la opción de cantar el alirón en la Europa League y acudir a Neptuno con los suyos. Un título y una despedida rodeado de la afición que tanto cariño le ha dado durante todos estos años. Esto es con lo que sueña Fernando Torres. El escenario perfecto para el rojiblanco.

Llegó con apenas 10 años al club, una edad en la que primaba la diversión. Poco a poco fue subiendo categorías hasta que cumplió su primer sueño: debutar con el primer equipo. Esa semana culminó de forma redonda haciendo su primer gol con el Atlético de Madrid ante el Albacete. Pasaban las temporadas y la figura del Niño comenzaba a erigirse en un histórico equipo en el que no es fácil convertirse en icono.

Lyon y Neptuno, en su cabeza

La capitanía le llegó de una forma precoz, pero con apenas 19 años se echó el equipo a las espaldas hasta que no pudo más. Salió del club entre lágrimas, ganó los mayores títulos a los que un futbolista puede optar, pero él sabía que ninguno sería igual de especial que si lo conseguía con el escudo de las rayas rojas y blancas con el oso y el madroño en el pecho. En 2015 decidió regresar a casa en el mejor momento de la historia del Atlético.

Hasta el día de hoy no ha conseguido celebrar ni un título con el club de su corazón. Rozó la Champions, pero la ruleta de los penaltis decidió que la Orejona se la llevase el eterno rival. Ahora, con su adiós definitivo en el horizonte toma más fuerza el sueño de Fernando Torres. El Atlético tiene pie y medio en las semifinales de la Europa League y El Niño sueña con festejar en Lyon eso que lleva persiguiendo desde que inició su leyenda en 2001. Un trofeo que pondría el broche de oro a una carrera de ensueño.