Inicio Actualidad El United ‘mata’ la fiesta de Cristiano en el descuento

El United ‘mata’ la fiesta de Cristiano en el descuento

Vuelco al grupo H en cinco minutos. Todavía habrá gente en Manchester que no se crean cómo han podido llevarse los tres puntos. Qué decir de los bianconeri. Un golazo de Cristiano hacía justicia y parecía dejar contra las cuerdas a Mourinho, pero el balón parado vuelve a salvar la cabeza del portugués y, lo que es más importante, les deja casi clasificados para octavos de final de la Champions League. Mata -de falta directa- y Pogba -de carambola tras otra falta- remontan un partido que tenía dominado y controladísimo la Juventus. Al final, 1-2 para el Manchester United.

El partido era clave para el devenir de ambos conjuntos en la presente Liga de Campeones. El conjunto italiano de ganar sería matemáticamente primero. El empate también les valía, pero no se conformaron. Su superioridad se plasmó en el terreno de juego y en el marcador y los de Allegri estaban en octavos y como primeros de grupo… hasta que faltaban cinco minutos para el final. Perdonaron y el Manchester United aprovechó las dos que tuvo para de paso dejar prácticamente hundido al Valencia, al que se le escapa la segunda plaza.

La primera parte fue más bien descafeinada. El United salió bien plantado, tratando de disputarle el balón a los juventinos. Pero sin Lukaku ni Rashford, los de Mourinho no gozaban de profundidad. Terminó haciéndose la escuadra bianconera con el dominio y la gran capacidad para cerrar líneas cuando perdían la pelota hizo que los red devils no tuvieran practicamente opciones durante todo el encuentro.

Ese control de la Juve estuvo a punto de materializarse en el marcador en los últimos diez minutos. Los locales pudieron adelantarse con un centro de Cuadrado que pegó en Matic, pero lo evitó De Gea. Después, era Khedira quien recibiría solísimo en el área un balón que mandó al palo, Dybala puso una falta desde la izquierda muy cerrada que despejarían los ingleses a cóner y, por último, Cristiano la pegó desde lejos y un providencial toque de Lindelof la mandó a la esquina de nuevo.

La segunda mitad empezó fuerte. En los primeros cinco minutos se vieron ocasiones que hicieron presagiar que el partido se abriría, pero nada más lejos de la realidad. Aunque ambos conjuntos pudieron adelantarse, disponiendo de claras ocasiones.

Para empezar, un balón al área para Cristiano pudo acabar en penalti, pues Smalling se lo llevó puesto antes de que rematase. Contestaría el United, en uno de los pocos espacios que tuvo Martial para aparecer, entró al área desde la izquierda y se sacó un disparo cruzado que pudo suponer el primero. En la siguiente jugada, Dybala la mandaba al travesaño.

Pero los de Allegri volvieron a hacerse con el balón, mientras que el United se escondía atrás esperando una contra milagrosa que les hiciera sacar algo positivo. Y es que, cuando te encierras ante hombres con Cristiano o Dybala, es cuestión de tiempo que se abra la lata. Y eso pasó en el 64, cuando el portugués hizo un auténtico golazo, demostrando que sigue siendo el mejor depredador que hay en Europa.

En una jugada aislada, Cristiano se metió entre los centrales y aprovechó un balón por alto de Bonucci para mandarlo al fondo de la portería. El luso, en carrera, la pegó de primeras, dejando de piedra a Lindelof y a De Gea. Uno no pudo hacer nada por evitar el disparo y el otro nada por evitar el gol.

A partir de ahí se creció Cristiano y se creció la Juve. Aquello fue un dominio absoluto de los italianos, que pudieron matar en más de una ocasión. El United salía a la desesperada y la Vecchia aprovechaba los espacios para avasallar a un De Gea que se salvó de la goleada gracias sus manos y a la falta de puntería de, entre otros, Pjanic.

El bosnio tuvo tres clarísimas. Primero a pase de CR7, que la cogió en la izquierda, encaró y se la puso a placer para que sentenciase. Estuvo atento el meta español para meter una mano prodigiosa. Después, en una sociedad con Cuadrado no llegó a conectar un buen remate con todo a favor y, por último, trató de sorprender sin éxito desde lejos.

Pero el fútbol es cruel y cuando se perdona se suele pagar. Y eso fue lo que pasó. El United trataba de apurar sus opciones de pescar en Turín y consiguió darle la vuelta. En el 85′ todo parecía decidido, hasta que Mata se encontró con una falta en la frontal del área para mandarla donde Szczesny no pudo llegar. 

Habría tiempo para otra más. El Manchester United sabe aprovechar sus opciones a balón parado y de otra falta, esta vez desde la izquierda, llegó el segundo. Young colgó el balón buscando la siempre prodigiosa cabeza de Fellaini, que peinó tímidamente para que en una disputa en el segundo palo entre portero y centrales, Pogba metiera la cabeza.

Con el partido cerrado pudo llegar el 1-3 de Rashford, pero Sczcesny, que no estuvo acertado en el segundo, salvó el mano a mano con una soberbia parada. Con espectáculo incluido de Mourinho se llegó al final. La Juve lo tiene bien para pasar, pero deberá asegurarlo ante el Valencia. Mientras tanto, los de Manchester pasan de jugársela en Mestalla a estar prácticamente clasificados para octavos.