Elogio de la torpeza, por Risto Mejide

    Quiero pensar que todo es torpeza. Quiero creer que no hay mala fe. En esta vida uno encuentra básicamente dos tipos de personas: la mala gente y los torpes. Los que lo hicieron todo con mala baba y los que simplemente nos equivocamos cada dos por tres. Y a mí, que siempre me ha parecido que todo maligno era alguien que de pequeño necesitó más de un abrazo, no me da el coco para que –de todos los lugares del planeta– justo aquí se hayan concentrado todas las expresiones posibles de la maldad.

    Yo querría que 
    Catalunya se 
    quedara en 
    España, pero 
    contenta, feliz,  
    satisfecha y no 
    conformada

    Por eso hoy, y sin que sirva de precedente, quisiera empezar lanzando un ole por cada torpe que manda en nuestro país. Que por qué empiezo por los que mandan. Pues porque la torpeza es proporcional al poder que desempeñas. Cuanto más arriba estés, más torpe te puedes mostrar. A mayor presupuesto, mayores medios, mayores competencias, mayor puede ser cada torpeza en el ejercicio de tu responsabilidad. Sí, es posible que yo sea el tipo más torpe de España. No me importa reconocerlo, recordarlo, subrayarlo una vez más. Pero como soy un mindundi que a casi nadie afecta lo que hace, pues mire, tengo como mucho una torpeza de alcance micro, que tienen que sufrir sobre todo mis allegados, mis ‘followers’, mis lectores y como mucho algún espectador despistado. Pero quien manda, cuando la caga, entorpece mucho, entorpece más.

    Peor no se puede hacer 

    Negaré que lo he escrito, pero yo querría que Catalunya se quedara en España. Lo deseo con todas mis fuerzas y –llámenme ingenuo– todavía aspiro a ello. Pero quisiera que se quedara contenta, feliz de hacerlo, satisfecha y no conformada. Iniciando un nuevo período de relación más madura y fructífera, fruto de unas nuevas reglas, estrenando proyecto y esperanza y orgullosa de hacerlo. No me sirve una Catalunya frustrada, dividida ni reprimida. No me sirve tal y como está ahora. O mejor dicho, como me la están dejando. Los que saben de esto me dicen que se llama modelo federal. Está bien. Lo que sea. Pero avenidos. Felices los cuatro. Dialogantes de veras, más allá de cartitas de gallitos de corral que se preguntan entre ellos si se ha dicho lo que se dijo, al estilo chulito de discoteca, pero con retórica de Grouxo Marx. Por muy mal que nos hayamos portado, merecemos algo más de nivel político. Mucho más.

    Querría dedicarle un ole muy gordo al primero que se le ocurrió oponer democracia y legalidad

    Sin embargo, antes de que me copien el discurso los organizadores de Miss Universo, reconozco que unos y otros se lo están currando para que ocurra justamente lo contrario. Si lo que se pretende desde el Estado es una convivencia estable y pacífica y una apuesta por el largo plazo, peor no se puede hacer. Cualquier ciudadano lo haría mejor que ellos, porque, insisto, peor no se puede hacer ni siquiera aposta. Y si lo que se pretende desde el Govern es que todos los catalanes nos sintamos orgullosos de pertenecer a esa hipotética República Independiente Catalana de 8 segundos, la verdad que lo están bordando. El vídeo de la chica catalana que pide ayuda a Europa como si estuviera en Siria es para echarse a llorar. Pero de pena. Y qué me dices de que nos pidan que vayamos a sacar nuestro dinero de los bancos. Pepe Gotera y Otilio. Chapuzas del procés a domicilio.

    Una torpeza de Puigdemont, otra de Rajoy

    Querría dedicarle un ole muy gordo para el primero al que se le ocurrió oponer democracia y legalidad. Ole tú. Que ya, que tampoco sé nada de leyes. Pero si algo he aprendido es que cuando hay millones de personas en la calle pidiendo urnas, les puedes tratar de muchos modos, pero como delincuentes jamás. Por eso, otro ole muy grande por cada persona que haya dado la orden de una carga policial como las que tuvimos el dolor de presenciar. Un ole a quien haya visto en la violencia y la represión la solución más adecuada para los problemas políticos de nuestro país, extensible a los torpes que hayan decidido prisión incondicional para Sánchez y Cuixart. Además de fabricar independentistas, ahora han fabricado dos Sant Jordis más. Estrategia de primer nivel. Estadistas de Españistán.

    Además de independentistas, quienes han mandado a prisión a Sánchez y Cuixart han fabricado dos Sant Jordis más

    Un ole también por todos y cada uno de los que se alegran de que a Catalunya le vaya mal. El torpe que te dice que se lo han buscado. El torpe que celebra la inminente aplicación del artículo 155.  El torpe que celebra la fuga de cada sede social. El que te argumenta que ciertos comportamientos merecen ser castigados. Ignorante quien cree que puede castigarse a millones de personas sin consecuencias a corto, medio y largo plazo. Ignorante quien se piense que eso no le acabará afectando, e ignorante quien opine que un pueblo es como un chiquillo sin conciencia ni memoria al que los pueblos mayores tienen el deber de educar. Todos los castigos colectivos traen frustraciones que la historia ha demostrado nefastas para el desarrollo de la humanidad. Siempre que hay un vencedor, no sólo hay un vencido, hay también dos perdedores. Si no más.
    En definitiva, esto ya no es una secuencia de hechos. Estamos todos esperando a ver cuál de los dos bandos la caga más. Y mientras tanto, se nos siguen acumulando las torpezas. Ahora una de Puigdemont, ahora otra de Rajoy. Y así nos va.
    Al final, a la torpeza le ocurre como al insulto. Cuando dejas que se produzca y quede impune, la siguiente vez quien lo lanza necesita cambiarlo por otro que siga molestando, que no parezca repetido y por lo tanto, que moleste más. 
    Y así hasta que en una de estas, la última cagada sea tan mayúscula, tan violenta, tan insólita, que sea irreversible. Por no decir fatal. 

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