Emmy 2017: Las mejores series protagonizadas por mujeres

Los asistentes de los premios
Emmy podían dar las gracias que Juego de tronos no competía. Esta era una de las primeras frases de la noche junto con una mención al culo de Jon Nieve. Pero nadie necesitaba pensar en las disputas de los Siete Reinos por una simple razón: no faltaba calidad. Y esta edición los premios más importantes de la televisión estadounidense tenía una constante: los mejores relatos eran aquellos protagonizados por mujeres. Así lo demostraron las victorias de Veep, Big little lies, The handmaid’s tale y San Junipero, todas con mujeres como protagonistas absolutas (puedes ver la lista de ganadores aquí).

La adaptación de El cuento de la criada de Margaret Atwood no partía como favorita. Pero la distopía sobre unos Estados Unidos sometidos a una dictadura ultra-conservadora, una mezcla entre la cultura Hamish, el Estado Islámico y el cristianismo evangélico, donde las mujeres no eran más que esclavas, resulta que había fascinado los votantes.

El equipo de The handmaid's tale al recoger el Emmy al mejor drama
El equipo de The handmaid’s tale al recoger el Emmy al mejor drama
(Frederic J. Brown / AFP)

Los fenómenos de público de Stranger things y This is us no pudieron con esta historia dura y cercana: Se llevó el premio a la mejor dirección para Reed Morano, Elisabeth Moss como actriz drama, una emocionadísima Ann Dowd como actriz secundaria, mejor guion para el creador Bruce Miller y finalmente mejor drama. “Tenemos muchas cosas por las que luchar”, dijo Miller al recoger el premio gordo, siendo combativo por el clima político actual que vive el país pero sin mencionar el nombre de Donald Trump.

Pero la sorpresa era ver que las historias de mujeres centraban la noche. Big little lies de HBO barría en las categorías de serie limitada, más esperada de lo habitual por el nivel de las actrices implicadas. Competían Nicole Kidman y Reese Witherspoon contra Susan Sarandon y Jessica Lange por Feud. Kidman se hizo con el premio a la mejor actriz principal, Laura Dern como secundaria, Jean-Marc Vallée como director, Alexander Skarsgard como secundario y Big little lies como serie limitada.

El reparto de Big little lies
El reparto de Big little lies
(Lucy Nicholson / Reuters)

Kidman tuvo uno de los discursos más interesantes de la noche al denunciar que la sociedad no reconoce lo suficiente los malos tratos existentes en el hogar y que su papel de Celeste, una adinerada mujer aterrorizada por su propio marido. “Es una enfermedad complicada e insidiosa, pero existe mucho más de lo que nos permitimos reconocer. Está llena de vergüenza y secretos, y al reconocerme con este premio, se enfoca esta problemática, así que gracias”.

A continuación, Witherspoon y Kidman reivindicaron la falta de papeles femeninos potentes para las mujeres en el cine cuando subieron a por el premio a la mejor serie limitada. Reconocieron que se hicieron amigas porque se sentían frustradas por la discriminación en Hollywood y así fue como decidieron producirse su propio vehículo como productoras de Big little lies.

Nicole Kidman y Reese Witherspoon, hartas de no recibir buenos papeles, decidieron producirse su propia serie

Y, mientras la preciosa historia lésbica de San Junipero se hizo con el Emmy al mejor guion para Charlie Brooker y mejor película para televisión, Veep repitió como mejor comedia como también lo hizo Julia Louis Dreyfus como mejor actriz de comedia. Con estas victorias, Dreyfus obtiene un total de 11 Emmys: uno como secundaria por Seinfeld, uno como protagonista por The new adventures of old Christine, dos como productora de Veep (o sea, mejor comedia) y otros seis como actriz principal por Veep. La academia de la televisión quiso confirmar que es un monstruo del género y ya tiene el récord de personaje más premiado de la historia por delante de la interpretación de Candice Bergen en Murphy Brown, que obtuvo cinco premios.

Donald Glover, ganador a la mejor dirección de comedia y actor por Atlanta, no pudo derrotar la sátira política centrada en Selina Meyer, que muchos temían que no revalidara el título porque la realidad de la Casa Blanca había superado la ficción. “Queríamos hacer un impeachment en la próxima temporada pero no nos atrevemos por si la realidad nos atrapa”, bromeó Dreyfus encima del escenario.

Dreyfus es historia de la televisión.
Dreyfus es historia de la televisión.
(Jordan Strauss / AP)

Otras anécdotas que consolidan esta óptica de los Emmy en clave femenina son, por ejemplo, que Reed Morano es la segunda directora en obtener el Emmy por la dirección de una serie dramática. Hay que remontarse a Mimi Leder en 1995 para encontrar la otra directora ganadora por un episodio de Urgencias. Y Lena Waithe es la primera mujer afroamericana en obtener el Emmy al mejor guion de comedia por Master of none, un premio que comparte con el creador de la serie Aziz Ansari.

El otro tema recurrente fue la presidencia de Donald Trump. El presentador Stephen Colbert precisamente está en su mejor momento en Estados Unidos por sus comentarios humorísticos contra el ocupante de la Casa Blanca y no podían faltar las bromas (hirientes) durante la gala. Nadie se esperaba, por ejemplo, que Sean Spicer, ex secretario de prensa de Trump, apareciera sobre el escenario riéndose de si mismo. Pero sí se esperaba que afectase el destino de ciertas estatuillas (y no solamente las de The handmaid’s tale, muy política).

Lena Waithe, primera mujer afroamericana en ganar un Emmy al mejor guion de comedia
Lena Waithe, primera mujer afroamericana en ganar un Emmy al mejor guion de comedia
(Frederic J. Brown / AFP)

El Saturday night live, que está aprovechando muy bien la capacidad de satirizar la política y reírse del presidente, obtuvo cuatro premios destacados: mejor dirección, mejor secundario para Alec Baldwin (que parodia y enfurece al mismísimo Donald Trump), secundaria para Kate McKinnon (por segunda edición consecutiva) y mejor programa de sketches. El mítico productor Lorne Michaels, que creó el SNL en 1975, no recogía este premio desde 1993.

Este rechazo al liderazo de Trump también se pudo percibir en las victorias de John Oliver, otro de los presentadores más críticos, que se llevó el Emmy al mejor programa de variedades por Last week tonight de HBO y también al mejor equipo de guionistas.

John Oliver, uno de los presentadores más críticos con Donald Trump, con uno de sus dos premios.
John Oliver, uno de los presentadores más críticos con Donald Trump, con uno de sus dos premios.
(Chris Pizzello / AP)
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