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Esperando a Lady Gaga

“Primero no me lo creí, pensaba que era una broma”. Joan Fuentes era uno de las decenas de ‘little monsters’, así se llaman los fans de Lady Gaga, que acamparon durante un mes a las puertas del Palau Sant Jordi para ver a la estrella pop. La noticia de la suspensión de sus actuaciones, previstas para el 21 y 22 de septiembre, fue un jarro de agua fría, cuenta Joan, aunque la compresión entre sus seguidores fue total. Lady Gaga anunció que posponía la gira europea del Joanne World Tour (su quinto disco) para superar un dolor físico severo que afectaba su vida diaria. Esos dolores eran debidos a una enfemedad que sufre, fribromialgia. “El primer sentimiento fue de decepción pero, al saber el motivo, lo entendí perfectamente”, explica este seguidor de 24 años de Lady Gaga , que tiene un familiar con la misma dolencia. Casi cuatro meses más tarde de lo previsto, la cantante neoyorquina actuará en la capital catalana. Una larga espera para Joan y todos los ‘little monsters’ que finalizará este domingo, cuando Lady Gaga da el primero de sus dos conciertos en el Sant Jordi (el segundo, el martes 16 de enero).  

El fervor y la veneración de los fans da para un mes de acampada y más. Sin embargo, las imágenes de tiendas de campaña plantadas en Montjuïc no se han repetido. El Sant Jordi y la Guardia Urbana no han hecho más que remitir a los fans la normativa municipal actual, que prohíbe acampar en el espacio público. Así, a los ‘little monsters’ no les ha quedado otra opción que la de organizar una especie de cola virtual. Durante una semana debían subir a las puertas del Sant Jordi para fichar y conservar su puesto en la lista.  

“No somos ‘ninis'”

David es otro de los ‘little monsters’ que acamparon en Montjuïc en verano. “No somos ‘ninis’, unos trabajan y otros, estudian”, remarca este universitario de 20 años, uno de los responsables de las listas de cola. Junto con Joan y una decena de fans más se acercaron este jueves al aeropuerto de El Prat para esperar la llegada de Lady Gaga. “Llevaba toda la semana controlando vuelos a través de una aplicación”, revela Joan. La vieron, hablaron con ella, la tocaron. “Creo que he cumplido mi misión en la vida”, sentencia David sobre la situación, que narra como una experiencia religiosa. “Llevaba 10 años queriendo vivir este momento. Sigo muy nervioso”, explica Joan, que admira a la cantante desde que tenía 14 años. Lady Gaga firmó un autógrafo a ambos, que en los dos casos se convertirá en breve en un tatuaje. Para David será el tercero dedicado a la diva y, para Joan, el cuarto. “Lo mío fue un amor a primer nota musical”, recuerda el primero, que venera a la ‘Mother monster’ también por su vertiente humana y social. “Por todo lo que se implica. No lo hace nadie más”, opina. 

Un veterano, un principiante y un debutante

David se ha gastado más de 300 euros en las entradas. Sí, en plural. Va a los dos conciertos de Lady Gaga programados en Barcelona. Antes ya había estado en los últimos dos recitales de la cantante en la capital catalana. Un principiante al lado de Joan, que a sus 24 años la ha visto cantar en directo siete veces. “En el 2014, con un amigo, nos cogió un arrebato y fuimos a verla a Londres”, cuenta. Estos dos ‘little monsters’ coincidieron en la acampada para los conciertos de septiembre. También con Bryan Martínez, estudiante de 19 años que, en principio, debutará en un concierto de Lady Gaga. “No tengo entrada, pero me la compraré en la reventa”, confiesa. “Pagaré lo que sea”, admite. A pesar de su determinación, Bryan cuenta que en su lista de artistas favoritos la neoyorquina no está en lo más alto. “Pero si te gustan los cantantes, te tiene que gustar Lady Gaga”, sentencia durante una conversación telefónica mientras se encuentra en la puerta del Hotel Arts esperando ver a la artista. Saben dónde se hospeda hasta el último de sus bailarines. 

La visita de Lady Gaga es un gran acontecimiento y las salas de ocio nocturno lo aprovechan. Desde este viernes y hasta después del concierto del domingo varios clubs programan fiestas tributo a la artista neoyorquina. También se celebra este sábado una velada para fans de la cantante organizada por las dos comunidades de ‘little monsters’ más grandes de España, Lady Gaga Spain y Ohh my Gaga!. Fran, zaragozano de 29 años, es uno de los responsables de la primera. “Viene gente de toda Espana”, cuenta. Él, como muchos otros que viajan para ver a Lady Gaga, ya tenían todo pagado para septiembre. En su caso: AVE + hotel + entradas. Sí, también en plural. Fran también va los dos días. Dos entradas VIP, más de 500 euros.