Esquerra decepciona a la CUP al excluir de las cuentas más fiscalidad

Junts pel Sí realizó el lunes una oferta final a la CUP para pactar los Presupuestos, que ha decepcionado a los anticapitalistas. La propuesta contiene alguna de las reivindicaciones de la CUP pero adolece de la medida que la para ellos es esencial: una mayor presión fiscal para las clases más altas. En las negociaciones, habían ofrecido a Junts pel Sí aplicarla en uno de los tres impuestos —IRPF; Sucesiones y Patrimonio— pero su propuesta fue desatendida. El diputado Albert Botrán reveló ayer en el Parlament que en un momento tuvieron la sensación que Junts pel Sí —y ERC— accedía a su petición. Pero el lunes vieron que no fue así. “Echamos de menos medidas de fiscalidad redistributiva”, reconoció el parlamentario que, con todo, constató “avances” en educación y en renta garantizada de ciudadanía.

La política fiscal es el eje sobre el que pivota la CUP al reivindicar una República para el 96% de ciudadanos y no solo para el 4% con mayores rentas. La decisión sobre el voto final queda ya en manos de su consejo político —integrado por 57 representantes de 13 asambleas territoriales — y en el Grupo de Acción Parlamentaria —formado por un portavoz de cada uno de sus ocho entidades y dos por cada asamblea— que se reunirá este sábado en Vilafranca del Penedès. Botrán avisó que la decisión, basada en los acuerdos de las asambleas, será “firme”. El consejo, que discutirá sucesivos documentos hasta su descarte, arrojará el reparto de los votos de los 10 diputados. Los parlamentarios, que no pertenecen al Consejo político, no fijarán su posición.

El debate de las cuentas podría alargarse hasta final de febrero si el PP y C’s las elevan al Consejo de Garantías

Con todo, el debate sobre los Presupuestos va para largo porque dentro de una semana se aprobará el dictamen sobre medidas fiscales y financieras y probablemente PP y Ciudadanos lo elevarán al Consejo de Garantías Estatutarias por si las partidas para procesos consultivos cumplen o no el marco legal. La deliberación puede alargarse un mes y, por tanto, aplazar la celebración del Pleno definitivo. Botrán admitió que mantendrán enmiendas vivas hasta esa sesión para lograr, por ejemplo, una rebaja en las tasas universitarias porque la aritmética parlamentaria les permite configurar una mayoría alternativa a la que conforman con JxS. La misma mecánica aplicarán con la del IRPF pero no podrían fraguar otra con el PSC y Sí que es Pot.

La CUP mantendrá enmiendas vivas en el IRPF o en las tasas universitarias hasta el día del Pleno

Queda la duda, en el caso de que la CUP vote “no”, si Junts pel Sí rebobinará y aprovechará el mes para ofrecerá una propuesta fiscal. El articulado, en todo caso, se podría corregir con enmiendas transaccionadas. No parece que de momento vaya a ser así. Pere Aragonés, secretario de Economía, avisó a la CUP que nadie entendería tirar a la “papelera” los presupuestos y reiteró que sin acuerdo habrá elecciones. Con todo, Junts pel Sí ha realizado una nueva propuesta a la CUP sobre el proceso constituyente que no ha trascendido.

El PSC carga contra ERC y la CUP

El PSC no duda —tampoco Sí que es Pot— de que la CUP apoyará los Presupuestos. La diputada socialista Alicia Romero explicó ayer que tienen asumido el voto final de los anticapitalistas y afirmó que la última oferta del Gobierno, con la tasa para los coches antiguos, está concebida para “tapar las vergüenzas de la CUP. No entendemos a ERC. Estas cuentas huelen a Convergència y a la derecha catalana”.

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