Ferran López, un policía tranquilo en mitad de la tempestad

El comisario Ferran López es el elegido por el Ministerio de Interior para sustituir al mayor Josep Lluís Trapero. No resulta difícil de imaginar que, aunque la noticia haya sido acogida con alivio dentro del cuerpo de seguridad, se trata de un encargo que ha aceptado muy a su pesar.

Junto con el comisario Joan Carles Molinero, López ha formado durante los últimos años el núcleo duro de confianza de Trapero. Ambos acompañaron al mayor a declarar a la Audiencia Nacional.

López ha sido hasta ahora el número 2 de Trapero. El policía que se ha quedado al frente del cuerpo cada vez que el mayor ha tenido vacaciones, por ejemplo. Por eso, su nombramiento se lee como una muestra “de continuidad”.

Sus compañeros más cercanos lo definen como “un gran profesional” con “mucha experiencia” y lo destacan como una persona de consenso que rehúye el protagonismo y cree en “el trabajo en equipo“. Es un hombre “afable, tranquilo y dialogante“, que no polemiza. Lo primero que ha hecho, tras hacerse oficial su nombramiento, ha sido enviar una carta a todos los agentes para pedirles que continúen trabajando con la misma “profesionalidad y lealtad” y tranquilizarlos prometiéndoles que mantendrá intacto el “normal funcionamiento” del cuerpo.

Estudió Magisterio y entró en los Mossos en la tercera promoción. A comienzos de los 90 ingresó en el Grupo Especial de Intervención (GEI), la unidad de élite que lleva a cabo las misiones más arriesgadas. Después ejerció de formador. El primer cargo de mando lo desempeñó como subjefe de la Región Policial de Ponent. Y al ascender como intendente fue el jefe de la recién creada comisaría de L’Hospitalet de Llobregat. También él estrenó la Región Metropolitana Sur. En el 2009 ascendió a comisario y el entonces máximo responsable de los Mossos, Josep Milán, ya lo situó como segundo de abordo.

Loading...