Formentera: «Se buscan pisos para poder fichar»

La falta de alojamientos en la isla dificulta la confección de la plantilla del club balear en la temporada de su estreno en Segunda B

La llamada sorprende a Xicu Ferrer rodeado de turistas en una calle del municipio de Es Pujols, donde regenta su negocio. Una breve conversación y un gesto de alivio aparece en su rostro después de colgar. «Bien, ya tenemos otro». En plena vorágine de fichajes, con sus palabras no se refiere a un nuevo defensa expeditivo ni a un delantero goleador. A unos días de que la Sociedad Deportiva Formentera comience los entrenamientos en la temporada del debut en Segunda división B, su presidente no se separa del teléfono porque quiere tener atados todos los detalles para que su equipo afronte en las mejores condiciones un año que será histórico. «Me acaban de confirmar que hemos conseguido un apartamento y además es de dos habitaciones». Lo que podría parecer la celebración de un agente inmobiliario es la alegría de un dirigente que gracias a ese piso podrá firmar a uno de los fichajes que tiene apalabrados. La falta de alojamientos en una isla que durante el verano llega a cuadruplicar su población se ha convertido en un problema añadido para que este modesto club balear consiga configurar la plantilla para el estreno en la categoría de bronce del fútbol español.

La dificultad para alojar a sus jugadores en el periodo estival no es una novedad para la SD Formentera, pero encontrar apartamentos libres está resultando mucho más complicado este año. Unas aguas cristalinas y la tranquilidad que envuelve a la isla más pequeña y meridional de las Baleares son reclamos cada vez más apreciados por los turistas, que acaparan la limitada oferta de apartamentos y viviendas que ofrece un territorio de 83 kilómetros cuadrados, muchos de ellos protegidos medioambientalmente y, por tanto, a salvo del ladrillo. El éxito del ascenso de categoría, curiosamente, ha acrecentado el problema.

La gestión responsable que reina en este club y el escaparate que supone la Segunda B resultan muy atractivos para los futbolistas con los que hablado Xicu Ferrer, pero la falta de camas provoca dudas en algunos de ellos. Tienen que llegar casi una decena. Solo continúan once integrantes de la plantilla que el pasado curso quedó campeona del Grupo balear de Tercera división porque la entidad busca refuerzos que hayan batallado ya en Segunda B, una liga realmente dura. «En algunas posiciones necesito jugadores con experiencia en la categoría y eso te lo aportan chicos más veteranos, gente, en muchos casos, ya con parejas e hijos. En verano resulta complicado encontrar una vivienda para que se traslade toda la familia», explica José Ángel Tito García Sanjuán a ABC. Campeón de Europa de fútbol sala y apellido ilustre en Aragón porque su hermano Jesús participó en la conquista de la Recopa ante el Arsenal en París (1995), el técnico del ascenso repetirá en el banquillo. «No es un problema económico, y lo quiero recalcar, es que no hay viviendas en esta época», añade el preparador, que la próxima semana volverá al chandal para empezar los entrenamientos. «Estoy convenido de que todos los jugadores tendrán su alojamiento y el miércoles 12, cuando empezamos a entrenar, nos podremos centrar exclusivamente en el fútbol, que es lo que nos gusta».

Unas 10.000 plazas

Según los datos que la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera proporciona a ABC, y remitiéndose al Anuario de 2015 del Instituto Balear de Estadística, las plazas en hoteles y apartamentos en esta isla pitiusa son 7.828, aunque últimamente se han legalizado otras 2.000 en viviendas turísticas vacacionales. «El problema para fichar se repite cada año, pero con el cambio de categoría ha cobrado repercusión mediática», asegura Ferrer, antiguo futbolista del club. Al frente de la SD Formentera desde marzo de 2016, este verano no para de realizar gestiones para ampliar y disponer de un presupuesto acorde a la nueva categoría, en la que los gastos se disparan. El conjunto balear, además de la ficha (unos 1.000 de media), se hace cargo del alojamiento de sus futbolistas. «Con el presupuesto que vamos a tener que manejar (en 2016-17 fueron casi 600.000 euros), en la Península haríamos un super equipo», asegura un presidente que nunca pierde nunca la humildad ni la perspectiva. «El objetivo es la permanencia. Si de algo podemos presumir en los cinco años que hemos estado en Tercera es que nunca hemos debido una mensualidad. Así va a seguir siendo».

Javi RosaJavi Rosa

La escasez de plazas hoteleras en la isla dispara los precios de los alquileres en temporada alta, en la que los 12.000 habitantes de Formentera se multiplican por cuatro. «Una casa que el resto de meses puede costar unos 700 euros, en verano se puede ir a más de 3.000 euros», asegura Javi Rosa a este periódico. Él es uno de los héroes del ascenso y espera ansioso el debut en Segunda B después de que el año pasado ya visitara el Sánchez Pizjuán con su equipo en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. «Aquel partido fue increíble, como toda la campaña. En Tercera, la mayoría de los jugadores éramos solteros y el club pudo alojar a varios en una misma vivienda. Eso ayudó al presi a aliviar el problema». El perfil de la plantilla, sin embargo, cambia ahora.

«Los que llegan, algunos ya con críos, quieren venir con la familia y tener su intimidad. Es lógico», añade el centrocampista. Javi Rosa es feliz y se ha adaptado perfectamente a la vida de la isla, pero la tierra tira y este murciano embarca en el ferry cada vez que puede para visitar a los suyos. «Ahora vivo con mi novia y estamos encantados aquí. Lo importante en la vida es saber dónde vas y adaptarte a lo que hay», explica. Aquella convivencia y el ambiente que se generó entre los jugadores resultaron claves para el ascenso.

Club cercano y familiar

La cercanía no se ha perdido en la SD Formentera, club con aire familiar que ha disparado la ilusión en una isla en la que ahora conviven el aroma del salitre y fútbol. «Socios y aficionados tienen muchas ganas de que el balón comience a rodar», afirma Xicu Ferrer instantes antes de atender una nueva llamada. Su equipo compartirá grupo con el Mallorca, buque insignia de este deportes en las Baleares que no pudo evitar el último curso el descenso a Segunda. «Nadie se hubiera imaginado en Formentera que llegaría este momento. Aún nos frotamos los ojos», reconoce un presidente que, además de viviendas y jugadores, también se afana en buscar nuevos ingresos y colaboradores para poder aumentar el presupuesto.

Chechu, ex del Sporting y CaudalChechu, ex del Sporting y Caudal

Mientras el presidente habla con ABC, en el otro extremo de España, en la cuenca minera de Mieres, en un paisaje montañoso muy diferente al que ofrece la turística Formentera, Jesús Grana «Chechu» espera una llamada de confirmación. Ha defendido la portería del Caudal, equipo asturiano también de Segunda B, y es uno de los refuerzos atados por Ferrer. Al meta le han hablado de los problemas de alojamiento que hay en isla, pero está tranquilo porque el presidente le ha pedido calma.

«La verdad es que no se si tengo casa, no te voy a engañar. El tema de la vivienda lo lleva el club y se hacen cargo ellos. Me han comentado que si no me encontraban casa igual me alojan un tiempo en un hotel», explica amablemente a ABC. Una conversación que cambia de rumbo solo unas horas más tarde. «El presidente ya me ha comunicado que tiene un apartamento para mi y para mi novia. El día once viajaré con ella y conoceremos la isla». Una nueva gestión del dirigente ha dado frutos, pero sigue buscando acomodo para otros nuevos futbolistas de la plantilla, que podrán disfrutar de este deporte en un lugar idílico y único. También especial y singular para los equipos rivales porque el Municipal de Sant Francesc es el único estadio de categoría nacional al que solo se puede llegar en barco.

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