Inicio Actualidad Gibraltar ante nuevas guerras (I)

Gibraltar ante nuevas guerras (I)

Leo que Inglaterra piensa aumentar notablemente sus gastos militares para los próximos cuatro años, con vistas a afrontar unos riesgos bélicos, incluso globales, en crecimiento, y se prevé que crezcan más en esta década. Debe señalarse que Inglaterra es el país europeo, después de Noruega, que tiene un mayor gasto militar per cápita, mientras que España tiene uno de los más bajos –quizá porque sus gobiernos se sienten ya protegidos por sus “amigos y aliados” ingleses–. Las inversiones se efectuarán en potencia militar, sobre todo tecnológica, en el espacio, el ciberespacio, tierra, mar y aire con un concepto integrador de todos, que los haga más eficaces. Su objeto es asegurar los intereses ingleses no solo en la metrópoli, sino también en sus posesiones de ultramar. Entre las que se destacan “Gibraltar y sus aguas”. La mentalidad inglesa sigue siendo imperial después de haber perdido casi todo su imperio. También debe recordarse que mantiene una “relación especial” con Usa como el auxiliar más importante de la política internacional useña.

Gibraltar tiene para Londres máximo interés estratégico para el control de una vasta zona del Atlántico y como puerta al Mediterráneo, una vez perdido el control de Suez, así como para una eventual agresión a España, cuya política interior y exterior se esfuerza Londres por controlar (las manifestaciones de ello son innumerables. Una de las más flagrantes es el Instituto Elcano, destinado a orientar las políticas de Madrid). Se trata, naturalmente, de un control a costa de España, pues no solo invade territorio estratégico español, sino que compromete a la propia España como auxiliar de los intereses ingleses (muestra de ello es el papel impuesto al ejército español de provocar a Rusia, con la que no tenemos ningún conflicto, por cuenta de la OTAN). Todo lo cual parece muy bien a los indecentes e hispanófobos gobiernos españoles, pero no puede ser aceptado por ningún español con una mínima conciencia de los intereses de su país.

Los gobiernos “españoles”, desde la transición, se han afanado en anular la victoria política en la ONU conseguida por el régimen de Franco, y han convertido a Gibraltar en un emporio de negocios opacos, que ejerce un intenso efecto corruptor no solo sobre el entorno inmediato, sino sobre la entera política española. Políticos y periodistas, muchos de ellos directamente corrompidos desde el peñón, se han preocupado de ocultar el problema sin más que acciones esporádicas de puro fingimiento. Y lo hacen precisamente porque entienden la enorme significación militar, política y secundariamente económica y su papel como cómplices de una situación intolerable. En el blog vengo tratando una cuestión de la que todos los corruptos partidos quieren desentenderse, pero que afecta a los más decisivos intereses de España, y que exige un cambio en profundidad de la política internacional española, una política que en realidad apenas existe desde hace mucho.