Gonzalo Goytisolo, retratos con historia

Algunos encargos vinieron rodados y otros fueron más complejos. «Me llamó Berta, la hija de Juan Marsé, cuando su padre ganó el Premio Cervantes y le pidieron un retrato para la Biblioteca Nacional. Años más tarde se lo dieron a mi tío Juan y me llamó él directamente». Así justifica el pintor Gonzalo Goytisolo los dos retratos que dan la bienvenida a su exposición «Personas pintadas» en el Espai Volart de la Fundación Vila Casas.

A Marsé le retrató junto a su perra Trini en su casa de Calafell y a su tío Juan le pilló en un viaje a Toulouse porque viajar a Marrakesh era más complejo. Cada retrato tiene su pequeña historia. «El señor Vila Casas me ofreció hacer una exposición y yo me empeñé en que fuera de mis retratos porque era una oportunidad de hacer pública parte de mi obra que nadie conoce», explica el artista que ha instalado su caballete en la sede la Fundación Vila Casas de la calle Ausiàs Marc.

Ha dedicado muchas horas a organizar esta exposición y no quiere desperdiciar la oportunidad de explicar a la gente su faceta de retratista. «Estos días estoy ultimando el retrato de Aksana Niamkovich, es un encargo. Creo que es bueno que el público que viene pueda ver cómo trabajo».

Una larga lista de gente importante y de personas anónimas conviven estas semanas. «Tuve que llamar uno por uno: “Hola soy Gonzalo y me gustaría hacer una exposición con tu retrato. Hay gente a la que no he podido convencer porque no querían salir en público y otros ha sido complejo porque están en instituciones como la Biblioteca Nacional donde se requiere de mucha paciencia para sortear todos los permisos de préstamos».

La Sala de las corbatas

«Ésta es la sala de las corbatas -comenta con una sonrisa-. Arriba están los amigos y las familias informales y aquí abajo está el poder. Era difícil colgarlos porque juntos tienen un efecto acumulativo pero creo que hemos conseguido generar un campo magnético raro que funciona bien. Por ejemplo, a Celestino Corbacho le hice un retrato cuando era Presidente de la Diputación y me dijo que cuando le hicieran ministro me encargaría otro y así fue. A Josep Vilarasau y a Ricardo Fornesa también les he hecho dos retratos a cada uno». A pocos metros encontramos a Jorge Fernández Díaz en familia: «Éste es un retrato familiar donde vemos a sus dos hijos y el salón de su casa con las fotos familiares y los cuadros que tiene colgados en la sala».

Gonzalo recibió su primer encargo en 1987 y sigue en primera línea. «Mi técnica es muy realista, utilizo muchas fotos del protagonista y voy trabajando. En esta muestra dedico una sala a los procesos fotográficos de los cuadros».

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