Inicio Actualidad Gracias señor presidente por no cambiar lo que “les” funciona

Gracias señor presidente por no cambiar lo que “les” funciona

He de reconocer públicamente, que aquella reflexión en el XVIII Congreso del Partido Popular compartida por el señor Rajoy, pasará a los anales de la historia como la frase lapidaria que les devolvió la esperanza en momentos realmente difíciles, a aquellos y aquellas que de alguna u otra forma se aferran con uñas y dientes a la ubre del Tesoro nacional, a través de partidos políticos, sindicatos, asociaciones empresariales, y chiringuitos varios.

Por todo ello, debo darle efusivamente las gracias al señor presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, líder indiscutible del ahora renovado Partido Popular.

Gracias, por NO permitir que los separatistas catalanes de ERC tuviesen acceso a la Comisión de Secretos Oficiales, y por intervenir de inmediato la autonomía catalana dejando de inyectar miles de millones para su sostenimiento, y el de todos los secesionistas que con nuestro dinero financian el independentismo y sus embajadas por todo el mundo. Es usted un gran estadista don Mariano; siempre velando por los intereses de España y de los españoles.

Gracias, por mostrarse firme y riguroso ante jueces y fiscales, y respaldar sin fisuras una sentencia ejemplarizante para “el duque emPALMAdo y su esposa”, enjuiciados por el “caso Noos”. Muy bien señor presidente ¡Que se pudran en la cárcel los que se valieron de su condición para enriquecerse ilícitamente, denigrando gravemente a la Corona!

Gracias, por haber conseguido que la familia Pujol, Bárcenas, las tramas del PP&PSOE y demás corruptos, hayan devuelto hasta el último céntimo de lo robado y con intereses ¡Muchas gracias!

Gracias, por NO permitir que con el dinero del FLA, una comunidad autónoma como la valenciana, en quiebra técnica, reabra de nuevo una televisión deficitaria como “Canal 9”, con el único objetivo de adoctrinar –como sucede en Cataluña-, a los niños y jóvenes en el odio a España y la independencia de los “países catalanes”. Gracias señor Rajoy.

Gracias también, por haber conseguido que los responsables de los sindicatos mayoritarios devuelvan el dinero público defraudado.

Gracias, por dar siempre preferencia a los hijos de España a la hora de conceder ayudas sociales, y no permitir que un inmigrante con familia numerosa, sin haber aportado nada, y por el solo hecho de venir de la mano de una estridente oenegé, tenga derecho y prioridad a percibir dichas ayudas en detrimento de cualquier español sin recursos.

Gracias, por acabar con los diecisiete gobiernos autónomos y sus parlamentos, oficinas de colocación de palmeros en mítines y movilizaciones, y haber reducido el peso de las administraciones públicas que soportábamos los sufridos contribuyentes, que no vivimos de la política. Ahora, ya podemos respirar tranquilos.

Gracias, por proteger nuestras fronteras frente a la entrada masiva de ilegales, y dar prioridad absoluta a los CINCO MILLONES DE ESPAÑOLES DESEMPLEADOS, a la hora de acceder a un puesto de trabajo en su propio país.

Gracias, por cerrar las doscientas mil empresas públicas subvencionadas con los impuestos que pagamos los sufridos contribuyentes, y que solo servían para generar gastos y ser el refugio de amiguetes, queridos, queridas y derivados.

Gracias, por acabar de un plumazo con los miles de asesores, enchufados y demás morralla, refugiada tras suculentos salarios, coches oficiales, tarjetas black, cómodos viajes, opíparas comidas, y cuentas en paraísos fiscales.

Gracias por acabar con las puertas giratorias y no permitir, en plena campaña abusiva de las eléctricas con los disparatados recibos de la luz, que el exdirector general de la Guardia Civil, Fernández de Mesa, pasase a formar parte del grupo elegido en el club de los inmortales.

Gracias por respaldar, defender y aplaudir a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, en el congreso de su partido. Le agradezco su sensibilidad con estos Cuerpos se Seguridad más conocidos como “cenicientas estatales”, por haberse tomado la molestia de solucionar de una vez por todas el problema planteado durante décadas sobre las dietas de miseria que perciben los de las escalas inferiores cuando viajan por razón de servicio, con las que no pueden sufragar los gastos de mantención ni dormir dignamente. Gracias también a usted y a su gobierno, por equiparar en medios, condiciones de trabajo y salarios, a guardias civiles y policías nacionales -a los que usted puede movilizar para que presten sus servicios y misiones en cualquier parte del territorio nacional-, y poner sus devengos a la altura de los de policías autonómicos y locales, que solo prestan sus servicios y misiones en zonas y demarcaciones perfectamente delimitadas.

Gracias, por poner fin a privilegios y prebendas de los cargos políticos que tanto gasto ocasionaban, y que tanto malestar han generado en nuestro pueblo.

Gracias, por haber rescatado a los ciudadanos españoles en situación de extrema pobreza y dependientes, antes que a las cajas de ahorro quebradas por los políticos. Sinceramente, se ha lucido usted don Mariano. Le ha ahorrado al erario público miles de millones de euros ¡Enhorabuena presidente!

Gracias, por haber dicho rotundamente NO al rescate de las autopistas al ver que los que las promovieron están montados en el euro, y dignarse en emplear ese dinero para apoyar económicamente a los autónomos, y a las medianas y pequeñas empresas.

Gracias también, a usted y a su equipo de “nuevos socialistas”, por acabar con el aborto criminal y las clínicas abortistas, y proteger así al hijo concebido y no nacido, del derecho sagrado que tiene a nacer.

Gracias, por haber acordado ayudas económicas para los pobres españoles que las estando “pasando putas”, y retirar asignaciones para que golfos y vividores al amparo de la política y la democracia, se sigan carcajeando de los contribuyentes.

Gracias, por esa defensa a ultranza de nuestras raíces cristianas, impidiendo que se asalten capillas católicas donde se agrede a párrocos y feligreses, y perseguir sin descanso a quienes profanan camposantos católicos con total impunidad. Muchas gracias.

Gracias, por mejorar y establecer un sueldo mínimo interprofesional digno (707,60 euros), y equipararlo al del resto de países europeos (1.498 euros al mes en Alemania). De esta forma, un padre de familia español ya puede cubrir, como lo hace un alemán, las necesidades básicas de su familia.

Gracias, por fomentar el crecimiento del empleo en España estableciendo contratos fijos indefinidos para miles de desempleados, y haber tenido la gallardía de acabar con los contratos basura y precarios que permitían a las grandes multinacionales hacerse con los servicios de los trabajadores por meses, por horas, e incluso por días, sin que ese contrato aportase ningún tipo de estímulo, incentivo o acicate, que alumbrase un futuro esperanzador para la persona contratada. Muchas gracias don Mariano por esto, y por mucho más.

Ironías aparte, no quiero finalizar este artículo sin centrarme una vez más en lo que considero todo un ejemplo de coraje, valor, coherencia, y patriotismo. No sé si el presidente Rajoy tuvo ocasión de ver la ceremonia de juramento del nuevo presidente de los Estados Unidos. Yo sí. Y confieso, que aún estoy impactado. Todo el protocolo y el respeto a la tradición, me hizo ver, con cierto grado de “envidia”, cómo una nación adolescente se mostraba mucho más adulta que las que en su día la colonizaron.

Donald Trump, vencedor en las urnas democráticamente y que no necesita la política para vivir, jurando sin complejos sobre la Biblia, bajo una sola bandera e invocando a Dios como nuevo presidente garante y protector de la unidad y la grandeza de su pueblo, no se asemeja ni un ápice, a esta cuadrilla de papanatas que se sientan en nuestros 18 Parlamento bajo distintas banderas; que sin la política no serían nada en la vida; que conociendo nuestro idioma universal hablado por más de 500 millones de personas en el mundo, contratan intérpretes para hablar en catalán, gallego o vasco, antes que en español; que hablan de estado por no hablar de nación; que se hacen llamar constitucionalistas antes que españoles; y que cuando se refieren a España la reducen simplemente al territorio del estado.

Pero es que además, esta banda de apesebrados y profesionales de la política que se ciscan en sus promesas electorales una vez en el machito, y fuertemente aferrados a la ubre del Tesoro Nacional, todavía tienen la poca vergüenza de insultar al nuevo presidente de los Estados Unidos porque cumple lo que promete.

Que Dios proteja a Donald Trump, para que el poder del “establisment” que quiere implantar el Nuevo Orden Mundial, no consiga sus objetivos con sus habituales métodos de acabar con la vida del nuevo presidente norteamericano, bien simulando un atentado o un desgraciado accidente.