Habla y queda con «Gilda» en el Palace

Son contadas pero inolvidables para quienes tengan el privilegio de asistir. Nos referimos a las cenas exclusivas que han diseñado el Hotel Westin Palace y las Bodegas Habla (Trujillo, Extremadura). Sentarse a una mesa perfectamente vestida bajo la cúpula de La Rotonda, ver un menú sorpresa elaborado por José Luque (el chef del hotel) y maridado con una selección de caldos que «Hablan» solitos y escuchar una otra de piezas musicales tocadas en directo al piano, despierta todos los sentidos.

Hay tres citas. La primera, la del estreno, ha sido el pasado 16 de marzo. Quedan las de los días 23 y 30 de este mes. De esta experiencia, exclusiva, disfrutarán un máximo de 35 comensales por velada.

Música, gastronomía y vino en estado puro. El menú (una sorpresa) sale de los fogones del Palace. Alguna pista: gambas, salicornia y mango para abrir boca. Sigue un gazpacho verde… ahí nos quedamos. El ahumado que sigue se acompaña de suave hummus y se acompaña con un rosado «Rita Habla» mientras se escuchan las notas de varias canciones de «Gilda»… esa escena de «Amado mío» mientras la Hayworth se bajaba sus guantes negros y los balanceaba con su máxima sensualidad…

Las carnes (de presa de ibérico y de jabalí) salen con otros dos vinos de poderío, el Habla del Silencio y el Habla número 14. El postre, otra creación también sorpresa: un jardín de chocolate y una cascada de crema de plátano. Alguien podría decir que este festin no tiene precio. En efecto. Pero lo tiene y son 75 euros por persona incluido el vino y el IVA. A disfrutar, que son dos noches.