Huelga en las ‘deixalleries’ de Barcelona por la “inseguridad” ante robos y agresiones

5

Los trabajadores de la empresa Solucions Integrals per als Residus (Siresa), que gestiona las ‘deixalleries’ y puntos verdes de Barcelona y su área metropolitana,  han hecho huelga este lunes para protestar por la “inseguridad” que sufren los empleados ante los continuos “robos y agresiones” que se producen en estos recintos. A través del sindicato CTTR, los empleados han convocado otras jornadas de protesta el 19 y el 22 de mayo si la empresa no toma medidas y no descartan convertir la huelga en indefinida.

Según el comité de empresa, el seguimiento de la huelga de este lunes en Siresa ha sido del 90% de los empleados en los puntos verdes de barrio y del 65% en los puntos verdes móbiles. La delegada del comité de empresa de Siresa, Glòria Fontcuberta, ha asegurado que los trabajadores de la gestión de residuos deben enfrentarse a “agresiones” e incluso “amenazas de muerte” y por ello ha pedido al Ayuntamiento de Barcelona un “protocolo” y “medidas más contundentes” contra los ataques que sufre la plantilla.

Según Fontcuberta, los trabajadores de Siresa, que está participada al 100% por la sociedad de capital público TERSA, han de llamar a la Guardia Urbana cuando tienen un “problema”, ya que no tienen “ninguna referencia como empresa”. “Reclamamos que haya una evaluación de riesgos psicosociales para que la empresa tenga presente los momentos complicados que vivimos”, ha añadido la representante del comité.

Fontcuberta ha denunciado que los trabajadores están “indefensos” y ha denunciado que precisamente un compañero fue despedido “injustamente”, pues la empresa le acusó de “dejarse robar”, cuando él aplicó el protocolo establecido:  “cerrarse” dentro de la instalación en caso de peligro. La representante del comité ha agregado que el trabajador sufrió un ataque de ansiedad y llamó a la policía. “Hizo la denuncia, fue a juicio y la empresa no se presentó”, ha asegurado Fontcuberta. Ahora, desde el comité consideran que será la compañía la que deba “probar” la supuesta connivencia del trabajador con las personas que pretendían robar en el centro de gestión de residuos. El juicio será en septiembre.

Cámaras de seguridad

Los trabajadores denuncian que hasta la fecha la única respuesta de la empresa para mejorar la seguridad ha sido la instalación de cámaras de vigilancia. No obstante, los empleados critican que las grabaciones de dichas cámaras no solo no han servido para frenar los ataques, sino que encima la empresa las ha utilizado para justificar el despido de uno de los empleados.