Inquietud en el Ayuntamiento por la imagen de la Urbana

Todavía faltan muchos detalles por saber del truculento crimen en el que murió un agente de la Guardia Urbana de Barcelona, presuntamente a manos de dos policías del mismo cuerpo policial. El Ayuntamiento está preocupado. Lo repitió ayer una y otra vez el comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, en una comparecencia obligada por los acontecimientos. Las incontables revelaciones que siguen apareciendo sobre el proceder del asesinato están deteriorando la imagen de la Guardia Urbana. Recasens, no obstante, considera que se trata de un caso aislado. “Quiero separar la imagen del cuerpo de la Guardia Urbana de lo que son unos hechos puntuales. El cuerpo se defiende por sí mismo en sus actuaciones de cada día, salvando vidas y protegiendo ciudadanos. Cuando pasa un caso aislado debe tratarse como lo que es. No se puede mezclar cada vez que pasa algo”.

Sin embargo, el responsable político de la policía municipal es consciente que no se trata solo de la imagen que se desprende de unos hechos tan graves sino toda la retahíla de censurables comportamientos que atañe a los malogrados protagonistas de esta historia. La víctima, Pedro R., fue denunciada por el propio Ayuntamiento por agredir a un motorista el pasado verano en la carretera de la Arrabassada. La detenida, Rosa P., fue víctima de un caso de pornovenganza en el que será juzgado un subinspector de la Guardia Urbana. Supuestamente envió una foto sexual de ambos, cuando eran pareja, como represalia por romper con él. Este hecho causó mucho revuelo en el seno del cuerpo policial. Y, por último, los dos detenidos, que patrullaron juntos durante años, fueron investigados por los Mossos d’Esquadra por una intervención contra el top manta en la que un mantero murió tras caer por un terraplén. El agente detenido también fue condenado a 600 euros de multa por la agresión a un vendedor que la sentencia tachó de “gratuita e innecesaria”. El comisionado de Seguridad admitió ayer que los dos agentes, en su trayectoria profesional, han acumulado “felicitaciones y expedientes sancionadores”.

Los detenidos pasan hoy a disposición del juez para prestar declaración en Vilanova i la Geltrú

El Ayuntamiento anunció ayer que suspende y abre expediente sancionador contra los dos agentes detenidos a la espera de lo que resulte del procedimiento judicial. Se trata de un trámite interno que la Guardia Urbana debe realizar pero que queda inmediatamente suspendido ya que “el derecho penal prima sobre el derecho administrativo”. Precisamente, la causa penal vivirá hoy un capítulo importante en la causa. Los dos detenidos, Rosa P. y Albert L., pasarán esta mañana a disposición del juzgado de instrucción 8 de Vilanova i la Geltrú ,que les prestará declaración como investigados por el homicidio de Pedro R.. La juez deberá decretar si los envía a prisión provisional o bien los deja en libertad provisional.

Los Mossos d’Esquadra sospechan que se trata de un crimen pasional, que culminó con la muerte del agente tras descubrir que los detenidos mantenían una relación a sus espaldas. La arrestada y la víctima hacía pocos meses que vivían juntos en el chalet que ella posee en Vilanova i la Geltrú. El domicilio fue registrado el domingo durante doce horas sin que se encontraran pruebas de relevancia. Lo mismo ocurrió en la vivienda del otro policía detenido, en Badalona.

Los agentes incurrieron en contradicciones sobre dónde se encontraban a la hora del homicidio

Los Mossos cuentan con la información aportada por los teléfonos móviles de los arrestados, que los vinculan con el crimen, así como las contradicciones en las que incurrieron sobre dónde se encontraban a la hora del crimen. Los dos agentes fueron detenidos el sábado pasado y han permanecido las 72 horas en las comisarías de Sant Boi y Sant Feliu de Llobregat. Este procedimiento pretendía evitar que los dos arrestados tuvieran algún tipo de contacto entre ellos.

Las investigaciones acabarán por aportar más detalles sobre el asesinato del agente de la Guardia Urbana pero los primeros indicios apuntan a que murió en un lugar distinto al que fue encontrado el cadáver. El cuerpo de Pedro R. fue hallado por un excursionista en las inmediaciones del pantano de Foix, en el maletero de un coche completamente carbonizado. El mal estado en el que quedó el cadáver ha impedido hasta la fecha poder averiguar cómo murió la víctima. Si fue tras un forcejeo, un golpe, un corte o un disparo. Además, fuentes de la investigación desconocen todavía cuál es escena del crimen. Los registros practicados en los domicilios de los detenidos no han permitido aportar pruebas que indiquen que Pedro R. fuera asesinado en alguno de esos lugares. Los Mossos estuvieron más de doce horas escudriñando los domicilios y estuvieron durante todo el día de ayer realizando pruebas al material intervenido

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