Intelectuales franceses dan su veredicto sobre una campaña vertiginosa

Gilles Lipovetsky

Este filósofo francés, teórico de la posmodernidad, ve en Macron un signo de los tiempos. “En plena debilitación de los grandes sistemas ideológicos, Macron encarna una victoria del pragmatismo. No se dice sucesor de ninguna ideología procedente del siglo XIX. Toda su campaña ha consistido en adoptar lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda. Es decir, más libertad económica, pero sin renunciar a la justicia social”, afirma el filósofo, autor de ensayos de referencia como La era del vacío o El imperio de lo efímero. “El verdadero desafío del nuevo presidente serán las legislativas de junio. Todo presidente necesita conseguir mayoría en el Parlamento para gobernar. Esa será su tercera vuelta”.

Élisabeth Roudinesco

MIGUEL MEDINA‘);”>Elisabeth Roudinesco en 2014.ampliar foto Elisabeth Roudinesco en 2014.

La historiadora y psicoanalista se mostraba contrariada por la presencia de Marine Le Pen en la segunda vuelta. “No puedo concebir como un hecho normal que haya concurrido en ella el Frente Nacional, un partido que encarna lo más detestable de Francia: la xenofobia, el racismo, el nacionalismo o la herencia del régimen de Vichy”, lamenta. Roudinesco, autora de una biografía de referencia de Freud, votó por Emmanuel Macron tanto en la primera como en la segunda vuelta. “Es el candidato de la felicidad individual, sin partido ni mayoría”, analiza. “Pero ha conseguido toda una hazaña: crear una barrera respecto a lo peor, en un contexto de infortunio, agotamiento y fascismo rastrero”.

Bernard Gazier

Este economista, profesor de La Sorbonne y especialista en la teoría keynesiana, considera que Macron se inscribirá en la continuidad respecto a la política económica de Hollande. “Promete una gran ruptura, pero no habrá grandes cambios. Macron demuestra una pulsión centralizadora y jacobina, que me preocupa. Sería más conveniente descentralizar y apoyarse en las estructuras de las regiones francesas”, asegura. Para Gazier, el nuevo presidente demuestra “una continuidad con las políticas de inspiración liberal, encabezada por la simplificación del código laboral”. A su entender, no dará “un gran resultado”. “Si la situación mejora, será porque la coyuntura ha empezado a evolucionar”, concluye.

Frédéric Martel

leemage‘);”>Frédéric Martel en 2016.ampliar foto Frédéric Martel en 2016. leemage

El ensayista francés, autor de libros como Cultura mainstream, Global gay o Smart, considera que estas han sido “unas presidenciales al borde del ataque de nervios”. Destaca la eliminación de “todos los pretendientes legítimos” al cargo de presidente, como Hollande, Sarkozy, Juppé o Valls.

“Serán cinco años difíciles, pero hemos escapado a lo peor”

También la irrupción de aspirantes como el conservador François Fillon, con “su derecha dura y su defensa de la familia”, o Jean-Luc Mélenchon, “viejo trotskista que se toma por un caudillo”, que considera que “se ha ridiculizado al no llamar a votar contra Le Pen”. “Al final, es el candidato más moderado y más inofensivo el que ha salido adelante”, explica Martel. “Serán cinco años difíciles, pero hemos escapado a lo peor. Francia tiene un joven presidente filósofo. Un Obama más letrado, un Renzi menos practicante, un Blair con ideas. Francia tiene, en resumen, un futuro”, concluye Martel.

David Foenkinos

Para el escritor, responsable de novelas como La delicadeza, Charlotte o la reciente La biblioteca de los libros rechazados, el final de estos comicios es un alivio. “La campaña ha sido tan inaguantable como una mala película, protagonizada por malos actores y con un guion escrito por un depresivo”, opina. “Pero Macron es una suerte para Francia. Lo caricaturizan como un banquero, pero tiene una cultura inmensa. Es algo que nos sentará bien. Me apetece confiar mi futuro a un hombre que lee novelas. Tengo la sensación de que sabrá enderezar a Francia económicamente, pero también responder a nuestros desafíos en cuanto a educación y cultura”.

François Dubet

El sociólogo francés, especialista en el mundo educativo y autor de libros como El declive de la institución o La escuela de las oportunidades, opina que la campaña ha estado dominada por dos grandes cuestiones, defendidas “por el populismo de derechas y por el de izquierdas”. “La primera es la desconfianza respecto a Europa. La segunda, la oposición entre el pueblo y la élite. A esos dos temas, el Frente Nacional ha añadido un tercero: el problema del islam y los extranjeros”, afirma. “La fuerza de esas temáticas ha sido tal que las dos grandes familias políticas tradicionales, socialistas y gaullistas, no han podido resistir a ella. En ese sentido, estas elecciones son un acontecimiento histórico”. La victoria de Macron abrirá, para Dubet, una era “nueva pero difícil. Apunta a un “riesgo de inestabilidad”, ya que duda que obtenga la mayoría parlamentaria, por lo que tendrá que trabajar con esos viejos partidos a los que aspiraba a aniquilar.

ROLF VENNENBERND (dpa Picture-Alliance/AFP)‘);”>Riad Sattouf en 2016.ampliar foto Riad Sattouf en 2016. dpa Picture-Alliance/AFP

Riad Sattouf

El dibujante de cómic, francés de padre sirio y autor de la saga El árabe del futuro, guardará un mal recuerdo de esta campaña. “Lo que me ha parecido más terrorífico, por encima de la nulidad del debate de ideas, es la ausencia del frente republicano contra una extrema derecha racista y xenófoba”, denuncia. “En 2002, el país entero se manifestó contra Jean-Marie Le Pen y sus ideas. En 2017, he tenido la sensación de asistir a un gran naufragio, con todos esos políticos ciegos, amargados y mediocres explicándonos que todas las opciones valían lo mismo. Creo que es algo que no olvidaré nunca”.

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