Inicio Actualidad Interior margina a los guardias civiles destinados en Cataluña el 1-O

Interior margina a los guardias civiles destinados en Cataluña el 1-O

Los guardias civiles destinados el 1 de octubre de 2017 en Cataluña por el desafío independentista han sido ninguneados por el Ministerio del Interior. El sacrificio, el riesgo, las cientos de horas de trabajo sin descanso, la presión social y mediática a la que se vieron sometidos han tenido como recompensa una palmadita en la espalda.

Lejos de reconocer su labor y su esfuerzo, los agentes denuncian un trato desigual y discriminatorio. Desde la Asociación de Guardias Civiles (AUGC) señalan que «el duro trabajo policial realizado y las presiones soportadas durante esas semanas» han sido solventadas «con una simple felicitación, o nada, cuando realmente deberían haber sido condecorados y en un acto con publicidad».

Es más, apuntan que esta felicitación es «irrelevante para su carrera profesional», ya que «ni siquiera incluye su registro en la hoja de servicios». Así, no cuenta para los ascensos o la petición de un cambio de destino. Por no hablar de otros guardias civiles, que realizando las mismas funciones y servicios extraordinarios, no han recibido nada.

Desde la AUGC denuncian «la desigualdad y el sesgo» con el que han sido tratados los agentes «ante idénticas circunstancias de sacrificio, riesgo y cientos de horas de trabajo». Hay que recordar que esta asociación, junto con otras, ya solicitó en su día a Interior que los guardias civiles que afrontaron durante esos meses la escalada secesionista en Cataluña fueran condecorados con la Orden al Mérito Policial y la Orden del Mérito de la Guardia Civil. Se trata de las cruces con distintivo rojo (pensionada) o blanco que, entre otros méritos, reconoce aquellos servicios “con un alto sentido del patriotismo o de la lealtad”. Una petición que, a tenor de las pruebas, cayó en saco roto.

Agravio tras agravio

La Asociación de Guardias Civiles lamenta una vez más la falta de consideración hacia los agentes, a los que la cartera que dirige Fernando Grande-Marlaska trata como «ciudadanos y policías de segunda». Y es que al agravio de las condecoraciones hay que sumar el sufrido hace unos días cuando impidieron a los guardias destinados en Cataluña su participación en la “Operación Paso del Estrecho”, una comisión de servicio muy demandada pero en la que no podrán participar. Y todo esto, según señalan desde la AUGC, «sin dar explicaciones ni argumentos ante esta incomprensible postura que perjudica claramente a quienes están destinados en un lugar tan sensible y comprometido como Cataluña».

Por todo ello, desde esta asociación van a reclamar por escrito «las ineludibles explicaciones que exige este maltrato a estos servidores públicos».