Interior y Abertis eluden responsabilidades en el caos de la AP-6

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La abundante nieve caída el sábado por la tarde en buena parte de España convirtió los más de 80 kilómetros de la AP-6 en una trampa para unos 3.000 coches. La vía se cortó durante la jornada de forma intermitente para limpiar la calzada, con el conocimiento de la Dirección General de Tráfico, según explican fuentes de Abertis. Así hasta el cierre permanente de la vía a las nueve de la noche. “La responsabilidad de lo que sucede en una autopista de peaje es solo de la concesionaria. Nuestra labor es de colaboración, pero ellos tienen un centro de gestión propio y son los que saben qué es lo que ocurre allí”, argumentó este lunes a EL PAÍS el director general de la DGT, Gregorio Serrano.

Por su parte, desde Abertis insisten en que no actuaron de forma unilateral. “La DGT tiene acceso a las imágenes de la AP-6. De hecho, cuando se decide cortar la circulación, la petición se realiza a Tráfico, que es quien lo puede hacer”, dicen fuentes de la compañía. En lo que sí coincidieron Tráfico e Iberpistas es en descargar parte de culpa en los conductores por no hacer caso de los avisos meteorológicos.

Todo el intercambio de acusaciones, unido a la disputa política, enmaraña la asunción de responsabilidad por lo ocurrido el fin de semana, algo que la regulación tampoco aclara del todo. Según la Ley de Construcción, Conservación y Explotación de Autopistas en Régimen de Concesión (Ley 8/1972), solo hay dos casos en los que se puede cortar el tráfico en una de estas vías con concesiones: “Debido a un caso fortuito o por fuerza mayor”. Es decir, por un accidente que impida el tráfico normal o por un imprevisto que no permita la circulación en condiciones de seguridad. Así, lo que queda por resolver es si se trata de un caso de fuerza mayor (como defiende la empresa) o si lo que hubo fue falta de previsión.

El director general de Tráfico, al señalar a los conductores como parte responsable de lo ocurrido, matizó que todo estuvo provocado por un temporal extremo que no se esperaba. “Se junta una nevada sin precedentes, la operación retorno y algunos conductores que no tomaron las precauciones necesarias”, afirmó Serrano.

Abertis indicó este lunes que todavía sigue en marcha el Plan Operativo de Vialidad Invernal (se activó el viernes), aunque no esperan que se repita la misma circunstancia. “El temporal fue mucho mayor de lo que decían las previsiones”, justifican desde la compañía, aunque la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió un aviso especial el 4 de enero en el que se alertaba de “un riesgo muy alto” de “importantes nevadas en la mitad norte peninsular” durante el fin de semana. Este operativo todavía vigente, según Abertis, cuenta con 170 empleados y 31 máquinas quitanieves, aunque trabajadores externos a Iberpistas que participaron en el rescate aseguran que la cifra de estas máquinas era mucho menor.

Mientras tanto, lo que está en marcha es el expediente informativo anunciado el domingo por Fomento. A partir de este informe se determinará si procede llevar a cabo un procedimiento de sanción a la compañía tras recabar la información y evaluarla. Además, la gestión de la crisis abre el debate sobre el modelo actual en las autopistas. El sindicato CSIF criticó este lunes en un comunicado “la falta de liderazgo” por parte de Tráfico y Fomento ante la gestión de Iberpistas. “El primer responsable es la empresa, aunque la DGT y Fomento deberían haber impuesto su criterio”, dice el sindicato.