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Irene Montero no condena el ataque a la estatua de fray Junípero Serra porque «destrozó la cultura indígena y pasó por encima de sus derechos»»

JV (LR).- Quizá sea ese el gran pecado de san Junípero Serra. No fue podemita. No utilizó el lenguaje inclusivo. Tampoco fue ecofeminista. No tenía opinión sobre la maternidad subrogada, practicaba los cuidados paliativos, rechazaba el aborto y era partidario de la globalización y el libre mercado. No predicó la sostenibilidad ambiental ni era vegano. No vivió en un palacete rural con servicio doméstico ni guardias de élite en la puerta, y menos aún con un conductor que le llevara a todas partes. Todo lo contrario: vivió para los demás, entre los pobres, enseñándoles a trabajar para comer, reivindicando sus derechos. Pasó hambre y penurias lejos de su hogar guiado por una idea: el servicio cercano al vulnerable compartiendo su misma forma de vida. La ministra Irene Montero cree que es comprensible pintarrajear el pie de la estatua de este hombre, Fray Junípero Serra, porque hay que «cambiar» cómo se cuenta la Historia. Este mismo presentismo que alumbra siempre al totalitario que quiere imponer una forma de entender el pasado para controlar el presente y marcar el futuro lo ha tenido la diputada balear Sonia Vivas. Esta podemita dice que Fray Junípero «destrozó la cultura indígena y pasó por encima de sus derechos», constituyendo el símbolo del «dolor que provocamos en América» y de la ruptura racial. El episodio deja claro que a esta izquierda no le importa la verdad del hecho histórico, sino crear conflicto y manipular. No son herederos de la Ilustración, sino del más grosero despotismo. Tampoco respetan el conocimiento y las disciplinas científicas, sino que arrinconan toda realidad que incomoda su relato. Es el caso de la historia de Fray Junípero Serra. Incluso The Hispanic Council, en Estados Unidos, alertó que el fraile representó justo lo contrario de las acusaciones que provocaron el derribo de su estatua en aquel país. Miguel José Serra nació en Petra (Mallorca) en 1713.

Consiguió una cátedra en Teología y Filosofía, pero, en lugar de quedarse cómodamente en España, decidió ser misionero franciscano en América. En 1749 llegó a Nueva España (México), al Colegio de Misioneros de San Fernando. De ahí se dirigió a la actual California, donde creó nueve misiones para evangelizar a casi 5.000 personas y modernizar la comunicación, el urbanismo y la producción de alimentos porque desconocían la agricultura. La Misión de San Diego de Alcalá de 1769, la Misión de San Antonio de Padua de 1771 y la de San Juan Capistrano de 1776 aún se mantienen en pie. Tan importantes fueron, que las ciudades de San Francisco, San Diego y Los Ángeles conservan el nombre original de las misiones franciscanas. Fue canonizado por el papa Francisco en 2015.

Irene Montero no condena el ataque a la estatua de fray Junípero Serra 

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha atendido a «Los Desayunos de TVE» en donde ha sido preguntada por la oleada de vandalismo contra estatuas que se ha extendido por muchos países del mundo y que afecta a personajes relevantes de nuestra historia patria, como fray Junípero Serra o Cristóbal Colón.

Hilándolo con el concejal de Podemos que pidió que fuera tirada la estatua de fray Junípero Serra en Palma o «los destacados miembros de En Común Podem que han dicho que la estatua de Colón allí sobra (en Barcelona)», el presentador, Xavier Fortes, le ha preguntado si están haciendo una reflexión en su partido sobre esta fiebre de vandalismo.

«Es una reflexión que se está produciendo en muchos países los países a raíz del movimiento de que las vidas negras también importan, mi opinión es que lo importante es que como sociedad hagamos una reflexión crítica de nuestra historia», ha comenzado respondiendo Montero para rápidamente hablar sobre feminismo y el papel de la mujer en la historia.

En este punto, el presentador que ha escuchado paciente la disertación de Montero ha repreguntado y exigido concreción a esta pregunta: ¿Está a favor de que permanezcan las estatuas de Cristóbal Colón y fray Junípero Serra?

A lo que Montero ha contestado: «Insisto, el debate no es tirar estatuas sino entender quienés son esos personajes históricos, qué han hecho y como sociedad saber, y cómo país ver que valores defendemos y la historia que tenemos y analizarlo de una manera crítica. Centrar el debate en sí hay que tirar o no una estatua es inadecuado porque representan parte del pasado pero lo importante es la lectura que hagamos. Y como sociedad ver a qué personajes honramos y a cuáles honremos o no tenemos que conocer porque son parte de la historia y tener memoria nos permite ser una sociedad democrática e igualitaria. Y no cometer como sociedad aquello que fueran errores».