Juicio por el ‘caso Alsasua’: los acusados reducen el incidente a una “pelea de bar” fruto del alcohol

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Ha comenzado este lunes el juicio por el ‘caso Alsasua‘ en la Audiencia Nacional. Se juzga allí porque se ha procesado el caso como un presunto acto de terrorismo contra guardias civiles en el tradicional campo hostil que es el País Vasco.

Sin embargo, los primeros acusados que han declarado han establecido una línea de de defensa por la cual intentan reducir los incidentes a una simple “pelea de bar” fruto del alcohol, ya que admitieron que habían bebido mucho alcohol, queriendo usarlo como atenuante y motivo de desestimar una planificación de agresión contra agentes del orden por el hecho de serlo.

Uno de ellos incluso lo redujo a un tema personal, ya que dijo sentirse molesto por las multas que le había puesto uno de los agentes agredidos en el bar Koxka de Alsasua, Navarra. De todos modos, la fiscalía y las acusaciones particulares consideran que sí se trata de un delito de terrorismo ya que varios vecinos de la localidad actuaron en contra de estos guardias civiles con una motivación política y de odio.

Uno de los primeros en testificar en la vista oral fue el joven Jokin Unamuno, quien sólo contestó a su abogada. Negó haber agredido a los agentes y que esa noche estaba “bastante borracho”, lo que hizo que se acercara a los agentes para reprocharles haberle puesto varias multas, dos de ellas por hacer pasacalles con protestas sobre la presencia de los cuerpos de seguridad del Estado en Euskadi. Unamuno declara que discutió “durante un minuto” con el teniente agredido y nada más: “No les dije que no tenían derecho a estar en el bar; creo que les dije algo así como menuda jeta que tenéis por dedicarse a crujir a multas a jóvenes del pueblo y acudir a los bares en los que están los jóvenes habitualmente… no recuerdo haberles insultado, yo diría que no les insulté”.

Tras esa tensa conversación, empezó la trifulca en el bar. Unamuno está en prisión desde noviembre de 2016 como medida preventiva. Reconoce que “se montó un alboroto” y que hubo incluso “empujones”, pero descartó la agresión que defienden los agentes de la Benemérita. “No tuve ninguna intención de agredirles, ni de provocar una agresión por otras personas; no acordé nada ni quise provocar nada, pero en el contexto quizá provocara los hechos, estábamos de fiesta a las 5 de la mañana y todo el mundo bastante bebido. Siento que por una cosa que quizá yo hice de forma inconsciente, porque estaba borracho, ocurriese lo que ocurrió”, declaró.