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Junqueras y Aragonés se inspiraron en el modelo de Eslovenia: diez días de guerra con 62 muertos

El ex director de la Fundación CATDem dedicada a cobrar comisiones ilegales del 3% Agustí Colomines avisa de que “sin muertos, la independencia tardará más” en llegar. El ideólogo de ERC Antoni Abat Ninet sugiere que el procés necesita al menos “diez muertos” para tener éxito. Y Marta Rovira, antes de huir a Suiza, aseguró que el Govern de Puigdemont temía que su golpe de Estado acabara con “muertos en las calles“.

Los responsables de la Generalitat han explotado hasta la saciedad las imágenes de violencia policial del 1-O como un medio de legitimarse y recabar apoyos internacionales. Pero además, como acreditan los documentos incautados por la Guardia Civil en la sede de la Conselleria de Economía, desde el primer momento no descartaron que las movilizaciones populares impulsadas desde la propia Generalitat provocaran un derramamiento de sangre. Y pese a ello siguieron adelante.

El actual vicepresidente del Govern de Quim Torra, Pere Aragonés, viajó en enero de 2017 a Eslovenia para negociar el apoyo de aquel gobierno al proceso de independencia de Cataluña. Aragonés era en aquel momento secretario de Economía de la Vicepresidencia de la Generalitat, cuyo responsable era Oriol Junqueras.

En aquel viaje le acompañaron la directora general de Análisis Económico de la Conselleria, Natàlia Mas, y dos asesores externos del Govern:  Ana Stanic (que es abogada experta en Derecho Comunitario y trabaja en el gabinete jurídico E&A con sede en Londres) y Adam Casals.

Estas son las reuniones que Pere Aragonés mantuvo durante su viaje a Eslovenia en enero de 2017.

Durante su viaje, se reunieron con el actual gobernador del Banco Central de Eslovenia, Bostjan Jazbec, y con el varios antiguos cargos del Gobierno de Eslovenia que tuvieron un especial protagonismo durante el proceso de independencia de aquel país. Entre ellos, Marko Kranjec (que fue ministro de Finanzas en 1991 y luego embajador ante la UE), Joze Mencinger (que fue ministro de Economía tras la secesión de la ex-Yugoslavia) y France Arhar (que fue gobernador del Banco Central de Eslovenia entre 1991 y 2001).

La simple elección de estas visitas demuestra que la finalidad del actual vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, no era reunirse con los responsables del gobierno de Eslovenia (ninguno le recibió), sino con quienes habían llevado a cabo el proceso de independencia de aquel país.

Durante el registro de la sede de la Conselleria de Economía, la Guardia Civil intervino un informe interno de la Generalitat sobre aquel viaje, que enumera las reuniones celebradas por Aragonés en Liubliana. Bajo el membrete de la Generalitat, el informe incluye, significativamente, una comparación entre los procesos de independencia de Eslovenia y Cataluña bajo el título “Disolución de Yugoslavia  y declaración de independencia de Eslovenia“.

El documento explica que “Eslovenia proclamó la independencia el 26 de junio de 1991. Las autoridades yugoslavas intentaron tomar el control de las fronteras enviando al Ejército federal pero éste fue sorprendido por la resistencia de la policía eslovena y su defensa territorial. Después de una semana de combates hubo un alto el fuego y un acuerdo por el que Eslovenia posponía la aplicación de la independencia tres meses. El 8 de octubre de 1991, Eslovenia ya fue totalmente independiente e introdujo su propia moneda, el Tolar“.

Eslovenia
El informe interno de la Generalitat compara la independencia de Eslovenia (tras 10 días de guerra) con el procés de Cataluña.

Unas líneas más abajo, en el mismo informe, el equipo de Junqueras y Aragonés trazó un paralelismo entre estos hechos y el procés puesto en marcha por la Generalitat en Cataluña: “La primera diferencia clave con Cataluña es que Eslovenia se encontraba en una federación que estaba colapsada. En el caso de Cataluña, España es un Estado mucho más poderoso. También la fuerza con la que el Sí ganó el referéndum”.

Ni es la única diferencia, ni Eslovenia era el mejor modelo en el que debían inspirarse Junqueras y Aragonés. Eslovenia celebró un referéndum de independencia en diciembre de 1990: ganó el sí con más del 95% de los votos, con una participación del 93%. Fue el primer paso de la descomposición de la antigua Yugoslavia, tras la caída del Muro y el colapso de la URSS.

La independencia de Eslovenia tampoco fue un proceso pacífico, sino el resultado de una guerra que se prolongó durante diez días, que se saldó con 62 muertos y 328 heridos. El Gobierno regional esloveno utilizó a su cuerpo de Policía para enfrentarse a las tropas del Ejército yugoslavo. Tras los combates, Eslovenia proclamó su independencia el 25 de junio de 1991. Meses después, en enero de 1992, fue reconocida por la Unión Europea.

Pero sobre todo, aquel conflicto fue la mecha que inició las guerras de descomposición de la ex Yugoslavia, que se extendieron por Croacia, Bosnia, Serbia, Macedonia y Kosovo. Una década de guerras en el corazón de Europa, con un fuerte componente étnico, que se saldaron con más de 120.000 muertos. El espejo en el que, según los informes incautados por la Guardia Civil, se miraban Oriol Junqueras y el actual vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés.

Pere Aragonés
Informe remitido por la Guardia Civil al Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, sobre el viaje de Pere Aragonés a Eslovenia.

Tanto el escrito de acusación de la Fiscalía conocido este viernes como los informes de la Guardia Civil señalan que la Generalitat de Puigdemont y Junqueras tenía intención de utilizar a los 17.000 agentes de los Mossos d’Esquadra para garantizarse el “control del territorio”.

Otro de los informes intervenidos en la sede de la Conselleria de Economía describe los pasos que debía dar la Generalitat tras la declaración de independencia: menciona expresamente “duplicar los controles fronterizos” y desplegar a los Mossos en los puertos y aeropuertos, para asegurarse el control de las infraestructuras básicas, como ha informado OKDIARIO.

En cuanto al viaje realizado por Pere Aragonés en enero de 2017, su informe final asegura que “las autoridades eslovenas e importantes asesores externos estarían absolutamente dispuestos a ofrecer a Cataluña asistencia técnica en la implementación del Banco Central”.

E incluye la siguiente recomendación, fruto de las reuniones que Aragonés mantuvo en Liubliana: “En el caso de Cataluña las incertidumbres son muy elevadas: nos recomiendan hablar bien con los bancos porque muchos bancos comerciales probablemente no querrán trabajar con nosotros ni concedernos nuevo crédito”.

Pere Aragonés
Las autoridades eslovenas se comprometieron ante Pere Aragonés a apoyar el proceso de independencia de Cataluña.