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Kawhi Leonard no se hace mala sangre

Kawhi Leonard se fue en verano de los San Antonio Spurs con el ceño fruncido, enfadado no sé sabe muy bien por qué, después de una temporada casi sin jugar, se supone por una lesión, aunque las explicaciones fueron confusas. Se marchó y ahora parece sano y feliz en los Toronto Raptors. Kawhi (los norteamericanos pronuncian Kauai) no es un cualquiera. Es un alero de 2,01 y 27 años declarado MVP en el 2014 cuando los Spurs se proclamaron campeones de la NBA. Y ahora es la estrella del equipo que lidera con cómoda ventaja la conferencia Este.

Son 19 victorias por solo 4 derrotas para la franquicia canadiense. El último triunfo se produjo ante los Golden State Warriors, defensores del título. Unos Warriors sin Stephen Curry, de baja, pero con un Kevin Durant de nivel marciano, que va promediando 50 puntos por encuentro. Pero centrémonos en Kawhi, que anotó 37 puntos, que no son pocos. Promedia 25 puntos y muchas más sonrisas que en San Antonio, donde dejó a un entrenador legendario, Gregg Popovich, al que no tiene en alta estima. La cosa es mutua.

Ataque furibundo

Popovich le lanzó hace unos días unos dardos afilados y con veneno en la punta. De alguna manera quitó el velo silencioso impuesto desde que el alero forzó y logró un cambio de aires. “Kawhi es un gran jugador, pero no es líder en nada. Ginobili y Mills lo eran. Pero él, no. Echaremos de menos su talento, pero capacidad de liderazgo le faltará siempre. Puede ganar algo a medida que progrese, pero entretanto otros tendrán que cubrir ese papel”. ¡Pam! Así las gasta Popovich con los que le abandonan.

Por supuesto, los reporteros de la NBA buscaron la réplica del alero. Y cabe decir que el chico no se hizo mala sangre. “Escuché lo que dijo. No sé a qué año se refiere. Pero por otra parte tampoco me importa. Estoy aquí en los Raptors y solo me centro en nuestra temporada y no en lo que sucede en otros sitios”. Podía haber ahondado en la herida. Los Spurs, sin Pau Gasol de baja por lesión, andan flojitos. Apenas 10 victorias por 11 derrotas.

¿Qué es liderar?, se preguntó Kawhi., elegido en dos ocasiones mejor defensor de la NBA. “Yo intento levantar los ánimos de los compañeros, eso es todo. No dejar que nadie caiga en el abatimiento en los momentos difíciles…” Y anotar mucho, cabe apostillar. Kawhi es de los que sabe, o aparenta saber, cómo superar momentos complejos. Su padre fue abatido de un disparo de bala en el 2010 en Caifornia, cuando él tenía 19 años. El autor del asesinato nunca ha sido localizado.

En los Raptors ha encontrado un ecosistema similar al de sus primeros años en los Spurs. Serge Ibaka y Kyle Lowry, dos pedazos de jugadores, le acompañan en la marcha triunfal de este inicio de temporada. En el banquillo, moviendo piezas en la pizarra magnética, Nick Nurse, primer año como primer entrenador de la NBA, que ya sabe que Kawhi es quien tiene que jugárselas en los momentos calientes.