Inicio Actualidad La CNMC autoriza el cierre de la central de carbón de Teruel

La CNMC autoriza el cierre de la central de carbón de Teruel

La Comisión Nacional de Mercados y Competencia ha dado ya el visto bueno al cierre de la central de carbón de Teruel, propiedad de Endesa, y su desconexión definitiva ya solo estará pendiente del permiso definitivo del Ministerio de Transición Ecológica.

La eléctrica pidió dicho cierre el 19 de diciembre de 2018 y desde entonces ha tenido que pasar por una serie de trámites para poder desconectarse de la red el próximo 30 de junio y afrontar su desmantelamiento durante los siguientes cuatro años.

Red Eléctrica ha dado ya el visto bueno a los cierres de Teruel, Compostilla, La Robla, Puentenuevo, Narcea y Meirama y ahora tendrá que ser la CNMC y, posteriormente, el Ministerio de Transición Ecológica el que vaya notificando estos cierres a sus propietarias.

Hibernación

El análisis de seguridad de suministro realizado por Red Eléctrica estudió también la petición de hibernación de cinco grupos de ciclo combinado de Naturgy. El cierre de las centrales consideradas en el estudio supondría la reducción de los márgenes mencionados en las semanas más críticas, bajo los supuestos indicados, hasta un valor del orden de 5.390 MW en 2019 y 4.488 MW en 2020. Un valor de potencia de fallo superior a 5.390 MW tiene una probabilidad de ocurrencia muy reducida (del 0,01%) y un valor de potencia de fallo superior a 4.488 MW tiene una probabilidad de ocurrencia del 0,10%. La probabilidad conjunta de estas magnitudes de fallo de alcanzar la punta de demanda extrema considerada y la indisponibilidad térmica adicional de 2.000 MW no se considera significativa.

En caso de considerar indisponibles los grupos de las centrales de ciclo combinado de Naturgy que han solicitado el cierre temporal (2.019 MW), los márgenes de reserva mínimos se reducirían a 3.371 MW en 2019 y a 2.469 MW en 2020.

El fallo fortuito de potencia por estas cantidades tiene una probabilidad de ocurrencia del 1,3% y del 8,2%, respectivamente, por lo que no se consideran compatibles con la seguridad de suministro, es decir, que el operador del sistema no estaría dispuesto a aceptarlo más que de un modo limitado.