Inicio Actualidad La consulta de Junts agudiza el riesgo de escisión en el partido

La consulta de Junts agudiza el riesgo de escisión en el partido

La consulta interna de JxCat para decidir si debe continuar en el Govern está agudizando las luchas internas en el partido, hasta el punto de que el escenario de una escisión, dependiendo del resultado que arrojen las votaciones, va cobrando verosimilitud.

A las doce de la noche de este jueves, se ha activado la votación telemática a la que están llamados a participar 6.465 militantes del partido, que podrán votar hasta las 17.00 horas de mañana viernes y que deben responder a la pregunta: «¿Quieres que Junts continúe formando parte del actual Govern de la Generalidad de Cataluña?».

Un 53,65 % de la militancia de JxCat ya había votado a las 18.30 horas en la consulta, en la que están puestos ahora mismo todos los ojos de la política catalana, puesto que de su resultado depende la continuidad de la coalición entre ERC y Junts.

Paradójicamente, pese a haber sido planteada originalmente como un mecanismo de presión al presidente de la Generalidad, Pere Aragonès, y a ERC para que se cumplan puntos clave del acuerdo de gobierno, la consulta ha ido derivando en una batalla interna entre sectores de JxCat, que ya venían pugnando por controlar la dirección del partido y su rumbo estratégico, y que ahora agudizan su pulso.

El sector pragmático que defiende el ‘sí’ a seguir en el Govern -abanderado por los consellers Jaume Giró y Victòria Alsina, cargos de relieve en la dirección como el adjunto al secretario general, David Saldoni, y cuadros territoriales- ve factible ganar, algo que parecía impensable hace una semana, cuando aún estaba caliente la destitución de Jordi Puigneró como vicepresidente del Govern.

Pero el resultado de mañana por la tarde es aún un misterio y son pocos quienes se atreven a ser rotundos en sus pronósticos, teniendo en cuenta que entre los partidarios de romper con ERC hay figuras preeminentes como la presidenta del partido, Laura Borràs, o el expresident Carles Puigdemont.

En público, prácticamente todos niegan que haya riesgo de ruptura en Junts y el discurso oficial sostiene incluso que el partido va a salir reforzado con este ejercicio de democracia interna. Pero en privado nadie descarta una fractura, sobre todo si gana el ‘sí’ a seguir en el Govern, ya que dejaría a Borràs y su entorno en una posición muy delicada, con un peso minoritario en los órganos dirigentes y con su estrategia de «confrontación» desautorizada.

Hoy jueves, Jaume Alonso-Cuevillas, hombre de confianza de Borràs, ha admitido en RAC1 que no se puede «descartar» una escisión de los perdedores de la consulta: «En los diez últimos años, el panorama de partidos ha cambiado tanto que todo es imprevisible».

Uno de los escenarios que hay sobre la mesa es la posibilidad de que, si JxCat continúa en el Govern, el sector rupturista salga del partido y busque una confluencia con el ala más unilateralista del independentismo, agrupado ahora en torno a la ANC.

En el flanco opuesto, el conseller de Economía, Jaume Giró, ha advertido, a las puertas del Parlament, de que el camino hacia la independencia fuera del Govern es «imposible». Por su parte, desde Zaragoza, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha aseverado que su partido está «preparado para todos los escenarios» y dará «lo mejor» de sí mismo a Cataluña en el caso de que JxCat abandone el Govern. Mañana viernes a las 17.30 horas, media hora después del fin de las votaciones y de la proclamación de los resultados provisionales, la ejecutiva de JxCat prevé reunirse para sacar conclusiones de la consulta.

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