La cosecha del cereal será la peor en 25 años

Según la organización agraria Asaja, no llegará a los tres millones de toneladas, lo que supone un tercio de la recogida el año pasado

Lamentablemente se van cumpliendo los peores pronósticos y la cosecha de cereal de este año en Castilla y León será la peor de los últimos 25 años, según los datos aportados ayer por Asaja. La previsión de la organización agraria que preside Donaciano Dujo es que en esta campaña se recojan entre 2,7 y 2.9 millones de toneladas de cereal, una cantidad sólo equiparable a la que era considerada hasta ahora como la peor cosecha, la de 1992, cuando se recolectaron 2,7 millones de toneladas.

Con las cosechadoras ya dentro de las parcelas en todas las provincias, especialmente para la recogida de la cebada, la campaña llega adelantada debido, sobre todo, a la falta de agua y al excesivo calor que ha acabado por «agostar» unas plantas ya de por sí muy menguadas. Con esta situación, Asaja habla de «desplome de la producción», que no llegará a los tres millones de toneladas y que se coloca, junto con la de 1992, en la peor del último cuarto de siglo. Una cifra que se sitúa, además, muy lejos del pasado año, hasta el punto de que es un tercio de lo que se recogió entonces, cuando se rozaron los ocho millones de toneladas. Por contra, hay que remontarse hasta 2008 para encontrar los graneros a rebosar, ya que en esa campaña la producción fue de 9,3 millones de toneladas de cereal. La magnitud de la «catastrófica cosecha», como la define la organización agraria, lo demuestra el hecho de que la media de los últimos 25 años supera los seis millones de toneladas, frente a los menos de tres de 2017.

«Auxilio»

Según Donaciano Dujo, el secano de Castilla y León se divide actualmente en tres partes: de las cerca de dos millones de toneladas sembradas, «unas 650.000 estarían esquilmadas y ofrecerían resultados de miseria, entre cero y 500 kilos por hectáreas»; otro tercio estaría entre los 500 y los mil , y el tercio restante rondaría los 2.000. De esta forma, «toda la Comunidad estaría afectada en mayor o menor medida y los rendimientos serían una tercera parte de la media», por lo que Asaja cifra las pérdidas económicas, entre sequías y heladas, en más de 1.500 millones de euros. Ante semejante situación, desde la organización agraria se insiste en que «las zonas con producciones muy bajas tienen que ser auxiliadas», por lo que su responsable siguen reclamando ayudas directas para todos los profesionales cotizantes a la Seguridad Social que tengan una cosecha catastrófica. «Merecen que se les dé al menos un poco de oxigeno para seguir trabajando, unas ayudas que nunca van a paliar las pérdidas», insiste Dujo.

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