La crisis de El Corte Inglés obstaculiza su acceso a los mercados de capitales

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La crisis en El Corte Inglés está pasando factura al grupo. La compañía se enfrenta a un complicado escenario para realizar la emisión de deuda por hasta 1.200 millones de euros prevista inicialmente para junio o julio por la incertidumbre accionarial que atraviesa, pendiente de la continuidad como presidente de Dimas Gimeno.

Fuentes del mercado consultadas por Europa Press han señalado que el contexto de disputa accionarial que vive el grupo de grandes almacenes “no es el mejor” para acudir al mercado de capitales y emitir deuda y prevén que si el conflicto no llega a solucionarse, dicha emisión podría retrasarse hasta después de la junta de accionistas, previsiblemente con un nuevo presidente, que tendrá lugar a finales de agosto.

La pugna familiar en el accionariado del grupo y la ausencia de una solución a corto plazo está generando desconfianza entre los inversores en un contexto en el que los tipos de interés de dicha emisión serían mayores, según apuntan las mismas fuentes.

Cartera de activos

Pese a ello, siempre según las mismas fuentes consultadas, han destacado que se trata de una compañía financiera y patrimonialmente sólida, al no tener sobreendeudamiento y contar con una amplía cartera de activos, al tiempo que han resaltado que las cuentas están saneadas.

Lo único que ha ocurrido, según explican, es que El Corte Inglés se ha salido de la hoja de ruta marcada por unas circunstancias ajenas a su propia actividad, pero dispone de otras alternativas como la desinversión de algunos activos.

De hecho, la deuda neta del grupo se mantuvo al cierre de su ejercicio fiscal 2016 en línea con la de 2015, que rondaba los 3.834 millones de euros.

Acuerdo de financiación de deuda

A principios de año, El Corte Inglés suscribió un acuerdo de financiación de su deuda por un importe máximo de 3.650 millones de euros, con el que reducía costes, aumentaba plazos y eliminaba garantías.

En concreto, el gigante de la distribución llegó a un acuerdo con las entidades Banco Santander, Bank of America Merrill Lynch y Goldman Sachs que contemplaba un préstamo-puente de 1.200 millones de euros a doce meses y con dos opciones de extensión, hasta un vencimiento máximo de dos años; un préstamo de 1.450 millones de euros, a un plazo de cinco años, y una línea de crédito de hasta 1.000 millones de euros, a un plazo de cinco años.

Según explicó el grupo, el acuerdo garantizaba una financiación estable a largo plazo (un aumento de casi dos años del vencimiento medio de su deuda), con menor coste (una reducción significativa de su coste financiero anual medio) y sin necesidad de aportación de garantías.

Préstamo-puente

Los fondos obtenidos a través de este contrato se iban a destinar a reemplazar el crédito sindicado de noviembre de 2013, cuyo saldo vivo alcanzaba 2.153 millones, así como a reordenar el programa de pagarés cuyo saldo vivo ascendía a 1.315 millones de euros.

Entre las opciones que baraja el grupo para reemplazar el préstamo puente por financiación a medio y largo plazo figura acudir a los mercados de capitales mediante una emisión de bonos por el mismo importe, una opción que ahora puede quedar aplazada.

La participación del jeque catarí

La compañía ha convocado a su consejo de administración a finales de mayo con la incógnita de si estará encima de la mesa el cese de Gimeno al frente de la presidencia, puesto para el que incluso se podía haber tanteado a Manuel Pizarro, que se mantiene al margen del conflicto junto al jeque catarí, por lo que el timón de la compañía podría pasar a manos de Marta Álvarez, según señalan las mismas fuentes.

No obstante, la incertidumbre accionarial podría poner también en peligro la decisión del exprimer ministro de Qatar, Sheikh Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani, que entró en el accionariado del El Corte Inglés con la compra de un 10% del capital por 1.000 millones a través de un préstamo, de elevar su participación, apuntan las mismas fuentes.

Está previsto que el inversor catarí ostente más del 12% del capital el próximo mes de julio si capitaliza los intereses del préstamo, porcentaje que incluso podría llegar a aproximadamente el 14% en función de la evolución de la compañía, aunque la actual situación del grupo puede influir en su decisión.

Gimeno no tira la toalla

El hasta ahora máximo responsable de El Corte Inglés se mantiene firme en su decisión de no dejar el cargo, pese al pulso que mantiene con sus primas Marta y Cristina Álvarez, que ostentan un 69% de Cartera de Valores IASA, que, a su vez, posee el 22,18% del gigante de la distribución, cuyo primer accionista es la Fundación Ramón Areces, con el 37,39% de capital y donde las hermanas también tienen un importante peso como patronas.

En este escenario, salpicado además por demandas judiciales, ambas partes intentan arañar el máximo apoyo posible dentro del consejo, aunque, según las fuentes consultadas, la balanza se inclina a favor de las hijas de Isidoro Álvarez, ya que contarían, entre otros con el respaldo de la mayor parte de los consejeros, entre ellos de los consejeros delegados Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa.

El Corte Inglés cerró su último año fiscal, entre marzo de 2016 y febrero de 2017, con un incremento del 2,4% de su beneficio neto, hasta los 161,86 millones de euros, con lo que encadenó tres años consecutivos de crecimiento, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) se disparó un 7,5%, hasta alcanzar los 981 millones de euros.