Inicio Actualidad La CUP y Arran reclaman un “frente común” contra una posible ilegalización

La CUP y Arran reclaman un “frente común” contra una posible ilegalización

La CUP ha querido dar este miércoles un golpe sobre la mesa tras las declaraciones del dirigente de los populares, Pablo Casado, y el de los naranjas, Albert Rivera, apuntando a una posble ilegalización del partido y de la organización juvenil Arran. Los anticapitalistas han convocado a los medios de comunicación para responder a estas pretensiones con un llamamiento a “todos los demócratas” para “forjar un frente antifascista como respuesta” sume a partidos y entidades de la sociedad civil.

“Van a por nosotros, y nos encontraran de pie y absolutamente alzados”, ha aseverado la diputada Maria Sirvent, y ha afirmado que vislumbra una “clara intención de generar un clima de violencia” para que el propósito del PP y Cs cale en la sociedad.

La ‘cupaire’ ha cargado contra la “explosión represiva” que a su juicio se plasma en el “control del aparato judicial, autorizando una violencia policial desatada y con la aplicación del artículo 155” y ha asegurado que les “persiguen” por “cuestionar la esencia antidemocrática del Estado”.

Consciente de que hasta ahora solo hay simples alegatos sobre la mesa y no pasos materializados hacia la ilegalización ha considerado que de igual forma les hace temer que se haga efectiva al ver una “constante de recortes en derechos civiles y políticos”. “La cárcel, el exilio, las multas, las detenciones arbitrarias y las inhabilitaciones son los precios de la disidencia”, ha zanjado, sin escatimar críticas a parte de la izquierda por “pasar de puntillas sobre esta cuestión”.

“Las primeras, pero no las últimas”

La portavoz de Arran, Adriana Roca, ha añadido que la voluntad de aplicarles el peso de la Ley de Partidos “demuestra que sus acciones molestan y ese es su objetivo”. “Si nos ilegalizan a nosotras nos están ilegalizando a todos. A lo mejor seremos las primeras pero podemos asegurar que no las últimas”, ha enfatizado.

Roca ha aprovechado el turno de palabra para tachar de “demagógico y cínico” cualquier comparación entre su lanzamiento de pintura en la casa del juez instructor del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, y las esvásticas en la sede de Òmnium Cultural. “Una cosa es pintura amarilla y otra simbología fascista y nazi”, ha sentenciado, y ha apostillado que acusarles de nazis “solo pretende deshumanitzarles, y que quién tiene vínculos con la extrema derecha es el PP”.