La DGT anuncia un nuevo examen de conducir para frenar las muertes en carretera tras el peor dato desde 2013

La Dirección General de Tráfico (DGT) quiere frenar en seco el aumento del número de accidentes en las carreteras españolas e impulsará un paquete de medidas para dar marcha atrás en 2018 a esta sangría: 1.200 personas fallecieron en 1.067 accidentes durante los doce meses previos, lo que supone la peor cifra de víctimas mortales desde 2013. La DGT pondrá en marcha un nuevo examen para obtener el carné e instalará más radares en vías convencionales (también de tramo), además de adoptar un plan contra conductores reincidentes en alcohol y drogas y de publicar cada trimestre lo recaudado por sanciones de velocidad. 

Gregorio Serrano, director general de Tráfico, ha presentado este miércoles su nuevo proyecto de seguridad vial, después de que 2017 registrara 39 muertos y 28 accidentes más que 2016, lo que supone un incremento interanual del 3%. Estas iniciativas –adoptadas después de que 52 grupos de trabajo hayan debatieran durante todo el pasado año- también incluyen una nueva Ley de Tráfico (Tráfico remitirá su borrador a Interior en febrero), la adquisición de drones de control y un nuevo plan que incentive la renovación del parque de vehículos.

Los datos del último balance de siniestralidad (computa las víctimas en vías interurbanas con  datos contabilizados a 24 horas) suponen la peor cifra desde 2013, cuando se registraron 1.134 fallecidos, un 6 % menos que en 2017. El número de fallecidos ya superó el pasado 19 de diciembre al de todos los de 2016. De este modo, 2017 se convierte en el segundo año consecutivo en que se incrementa el número tras 14 años seguidos de descensos.

Cambio de tendencia

Desde 2004, la siniestralidad vial ha ido disminuyendo pero la tendencia se rompió en 2016, con 30 fallecidos más que en 2015. Desde hace dos décadas no se producían dos años consecutivos de aumento en las víctimas mortales. Las causas más comunes de los accidentes de tráfico.

Entre los muertos, ha crecido el número de ciclistas (44 muertos frente a 33) y motoristas (240 frente a 214), así como los registrados en furgonetas y turismos. Sin embargo, han descendido, los peatones (91 frente a 120).  

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dicho poco antes de conocerse el balance, que la seguridad de la circulación debe siempre “una gran prioridad”, durante la inauguración en Galicia de la ampliación de la capacidad de la AP-9. La DGT nació en el año 1959 con un objetivo prioritario: instaurar políticas para fomentar el tráfico y consolidar los parques automovilísticos en España. 

Catalunya: motos y bicicletas

La mortalidad subió un 9,7% en Catalunya, donde se disparó especialmente la cifra de motoristas fallecidos, que aumentaron un 31%, al pasar de 35 a 46, y casi se triplicó la de ciclistas, que pasaron de cuatro a 11, tal y como se desprede de los datos provisionales del Servicio Catalán de Tráfico (SCT).

De esta forma, se rompe la tendencia a la reducción de la siniestralidad que se obtuvo en 2016, cuando la mortalidad en las carreteras catalanas bajó un 13%. Pese al incremento de este año, la mortalidad viaria desde el año 2010 se ha reducido en un 31,3% -aquel año hubo 246 víctimas mortales por accidente de tráfico-, con lo que se mantiene el objetivo fijado por la Unión Europea de reducir la cifra de fallecidos en una década en un 50%.

El incremento de la siniestralidad del pasado año fue especialmente alto en el sector de los motoristas, que mantienen la tendencia negativa de los últimos años, al dispararse en un 31%, pasando de los 35 fallecidos en 2016 a 46 en 2017. También se ha disparado la cifra de ciclistas fallecidos en las vías interurbanas de Cataluña, que casi se han triplicado al pasar de cuatro muertos en 2016 a once en 2017.

Por provincias, la cifra de víctimas mortales de tráfico se ha incrementado en Barcelona (al pasar de 48 a 71) y en Lleida (al pasar de 28 a 35), mientras se ha reducido en Tarragona (de 44 a 29) y se ha mantenido idéntica en Girona, con 34.

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