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La emoción de Malcom

Cuesta encontrar, y más fuera del Camp Nou, un partido así del Barça. Un partido en el que no solo ha monopolizado el balón sino que ha rematado tanto y tanto. Tanta cantidad (26 remates) para un solo gol, obra, curiosamente, de Malcom, un recién llegado, un debutante en la Champions.

 Un tercio de esos disparos fueron a portería. Ocho, concretamente. Pero no tuvo la precisión ni tampoco la contundencia necesaria para quebrar al Inter, un equipo que quiere jugar a fútbol, pero no pudo. Spalletti intenta clonar la manera de jugar azulgrana, pero descubrió en San Siro, más allá de ese valioso gol de Icardi, que eso resulta algo muy complejo. Casi inalcanzable.

“Nada en mi vida fue fácil, estaba muy emocionado. De niño quería jugar en la Champions” (Malcom)

“Estoy muy contento por marcar mi primer gol con el Barcelona y en la Champions, pero ahora hay que seguir luchando cada día de entrenamiento para tener minutos”, contó Malcom. “Nada en mi vida fue fácil. Estaba muy emocionado. De niño quería jugar en la Champions y ya lo he hecho”, explicó el brasileño.

 Pero Valverde, en los diez minutos finales, no solo halló el gol tan buscado sino que rescató a un jugador que parecía perdido para la causa azulgrana. Malcom, después de una jugada soberbia de todo el equipo, acabó batiendo a Handanovic, al que castigó en su cintura. Cuando se tiró el meta del Inter, la pelota ya  estaba dentro. Y el exjugador del Girondins de Burdeos celebró el tanto a lo grande, mientras el técnico, prudente y pragmático como es siempre, cogía la botella de agua y le daba un sorbo.

“Tengo que dar las gracias a todo el grupo por darme confianza y ánimo para intentar mostrar al mister porque estoy aquí. Mi sueño continúa. Mi sueño de hacer historia en el Barcelona continúa”, proclamó feliz el joven delantero brasileño.

Su primera gran postal

No sabía entonces el técnico que sería un sorbo duro porque Icardi, un tipo que parece no estar en el partido, le aguó la noche. A Malcom, en cambio, le viene de maravilla. Ya tiene una postal como azulgrana. Y no es una postal cualquiera. Es una gran postal. Un gol en Europa en un escenario histórico. Hecho el disparo se emocionó camino del banderín de córner derecho, arropado finalmente por todos sus compañeros, que entendieron la trascendencia del momento.

No hace ni una semana era sustituido en León; en Milán, en cambio, halló la recompensa

No hace ni una semana que Malcom era sacado del césped del Reino de León en la Copa porque Valverde se desesperaba. Le pedía que abriera el campo y el brasileño, sin embargo, se encogía viniéndose hacia el centro. En el gol, en cambio, lo hizo todo bien. Pero esa jugada es mérito también de la salida elegante, precisa y fiable de Lenglet, prolongando para Jordi Alba, quien conectó con Coutinho para iniciar la conducción.

¿Y Malcom? En su sitio, en la banda derecha, esperando que el balón le llegara a él. Y no al revés. Aguardaba su momento para reinvidicarse después de tres meses y medio de olvido. Aguardó paciente que esa pelota acabara en sus pies. Y entonces, ejerció de Malcom. No miró a nadie enfocada como tenía la portería de tal manera que sentía el gol antes incluso su disparo final. Un tiro, un tiro a puerta, un gol.

Sin fallar pases

En apenas 10 minutos, y en su estreno oficial en la Champions, dejó una imagen esperanzadora. Para él, sobre todo, para Valverde, que le dio esos momentos de calidad para refrescar a un equipo que había atemorizado al Inter, y, además, para el club, que había invertido 41 millones de euros este pasado verano siendo el fichaje más caro. No falló Malcom tampoco ni un solo pase. Eligió, en todo momento, con precisión. Siete pases, siete pases bueno. O sea, el 100%, además de recuperar tres balones.

“Estamos muy contentos con Malcom, es un gran chico que no está teniendo los minutos que él quería” (Busquets)

“Estamos muy contentos con Malcom, es un gran chico, que no está teniendo los minutos que él quería. Este premio le va a venir muy bien”, contó Busquets, el dueño del brazalete en San Siro. “Se fue muy injusto con los jugadores que estuvieron en la Copa”, proclamó el medio centro azulgrana. “Malcom ha estado muy acertado, primer balón que toca y acaba en gol. Ha tenido un gran acierto. Estamos contentos por él y por nosotros. Desde ahí se relaciona bien con el disparo”, subrayó Valverde. Por eso, Malcom se emocionó (y mucho) en Milán.