La Farc teme que se derrumbe el acuerdo de paz en Colombia y pide garantías

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“O (el presidente de Colombia, Juan Manuel) Santos reacciona o a este proceso de paz se lo llevó el diablo”, advirtió la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), la agrupación heredera de la exguerrilla, después del arresto de Seuxis Paucis Hernández-Solarte, más conocido como Jesús Santrich, uno de los excomandantes que negociaron en La Habana con el Gobierno la finalización del conflicto armado.

Santrich fue detenido en su casa, en Bogotá, por orden de la Interpol y a petición de la justicia de Estados Unidos, por supuesta conspiración e intento de colocar cocaína en ese país. La DEA, la agencia antinarcóticos de EEUU, agradeció la acción de las autoridades colombianas, que involucra a otras cuatro personas, y dijo especialmente que Santrich tenía acceso a laboratorios para el suministro de droga y a aviones registrados en EEUU.

Posible condena a 10 años

La Fiscalía colombiana dio a conocer grabaciones, videos y fotografías de las reuniones del excomandante en Bogotá que presuntamente lo comprometen con el envío de un cargamento de cocaína para cárteles mexicanos. Las puertas de la extradición se han abierto sorpresivamente. De acuerdo con Radio Caracol, Santrich, quien obtuvo un escaño en el Congreso en virtud de los acuerdos de paz, pasaría 10 años en las cárceles norteamericanas.

Pero la Farc aseguró que se trata de un montaje y  una “ignominiosa subordinación de la justicia colombiana” a la de Estados Unidos. “El proceso está amenazado de ser un verdadero fracaso”, señaló Iván Márquez, otro de los referentes de la exinsurgencia. Márquez llamó a su vez al presidente Santos a “cumplir con la palabra empeñada”.

Visita frustrada de Trump

Rodrigo Londoño, quien abandonó para siempre su nombre de guerra, Timochenko, con el que llegó a la jefatura de la guerrilla, se reunió con Santos de urgencia. Dijo que el Gobierno no solo se comprometió a ofrecerle a Santrich el respeto a un debido proceso. Londoño estuvo acompañado de otros dirigentes de la hoy Farc, entre ellos el propio Márquez, cuyo sobrino, Marlon Marín, aparece involucrado en el mismo escándalo.

El arresto de Santrich tuvo lugar cuando todavía no se sabía que Donald Trump iba a suspender su visita a Colombia, que había sido prevista para este jueves. Esto llevó a algunos conocedores de la realidad política colombiana a conjeturar que esa detención no era ajena a la llegada del jefe de la Casa Blanca, poco afecto a los acuerdos de paz firmados por las entonces FARC y el Gobierno a fines del 2016. “Se trata de un plan orquestado por el Gobierno de Estados Unidos con el concurso de la Fiscalía colombiana que amenaza con extenderse a toda la excomandancia (de la guerrilla) con el propósito de decapitar la dirección política de nuestro partido”, sostuvo Márquez el pasado martes.

Justicia especial

Un día después, Santos intentó calmar a los exinsurgentes. “Todos los excombatientes que se mantengan en la legalidad y cumplan con lo pactado, que son por fortuna la inmensa mayoría, no tienen nada que temer. Les garantizaremos que las reglas acordadas se harán respetar”, dijo a Londoño y sus acompañantes. No obstante, recordó las reglas de juego suscritas por las partes: “El que haya delinquido después del 1 de diciembre del 2016 se va para la cárcel”.

Antes de que el Gobierno y los tribunales ordinarios colombianos tomen cartas en el asunto debería pronunciarse la Justicia Especial para la Paz (JEP), el organismo surgido de los acuerdos de La Habana. La primera sorprendida con el arresto de Santrich fue Patricia Linares, la jueza que preside la JEP. Lo cierto es que si se llegara a comprobar que el excomandante de las FARC delinquió después de la firma de lo pactado en la isla, su situación quedará en manos de un tribunal común.

Impacto electoral

El Centro Democrático, el partido de derechas fundado por Álvaro Uribe y que lleva como candidato en las elecciones presidenciales del 27 de mayo a Iván Duque, no podía estar más complacido con los últimos acontecimientos. Uribe nunca ha dejado de calificar a la exinsurgencia como un grupo narcoterrorista. “De llegarse a comprobar que Santrich tenía nexos con el narcotráfico aún después de firmado el acuerdo de paz, se profundizará la desconfianza que algunos colombianos tienen con lo pactado en Cuba, lo que resultará, según expertos, en un desafío mayúsculo para los candidatos que se la han jugado por defender este acuerdo”, señaló el diario ‘El Tiempo’.

Duque es, según las encuestas, el competidor con más posibilidades de llegar a la presidencia. “Queda en evidencia por qué las Farc no han entregado las rutas del narcotráfico y a sus socios en esa cadena criminal. Gracias a unas solicitudes de las autoridades de Estados Unidos se procedió a esa captura. Las autoridades colombianas deben actuar con firmeza e investigar qué otro cabecilla de esa organización mantiene vínculos criminales. Aquí la consigna debe ser una sola: el que la hace la paga”, se complació en señalar.