Inicio Actualidad La forma es todo, lo impotante, como el tamaño

La forma es todo, lo impotante, como el tamaño

Y eso, aunque no lo diga la Batet o sus porqueros, que son unos cuantos. Las liturgias tienen demasiada importancia, como para burlarlas impunemente. Las formas son sintomáticas siempre, porque pueden ser el principio de hechos más graves y peligrosos.

Se comienza con murmullos, luego se va rizando el rizo, se callan los que no deben hacerlo por el qué dirán, se fomenta el cachondeo por quienes yo me sé y se termina de francachela, se eleva el tono, se hacen unas risas y vete a poner orden. Te has cargado el misterio y muerto el burro ándale con la cebada. Se permite la caspa, la vestimenta antisistema y el marraneo, que no es otra cosa que falta de respeto a los que nos hemos molestado en elegir a algunos de ellos, creyendo que la cosa era seria.

¿Por qué? Ahora todo vale. Han tenido tiempo y lugar para advertirlo… Yo creía que… El Constitucional dice que… Mi prima la del pueblo dice… Donde decía Diego, ahora no es tiempo… Haberlo dicho antes, hombre… No te pongas así… Un día es un día…

Pues no. Y te bajas del carro, que es del pueblo soberano, del que se trata. Él es serio y las bromas con los muertos de ellos, verdamájos.

El espectáculo deleznable y que tanto ha complacido a la presidenta del Congreso, la tercera autoridad del Estado, la del cabello frito y plena de frivolidad, por lo que tenía de rompedor y de bullanguero, no nos ha hecho gracia, ni complacido a ningún ciudadano medianamente serio, que somos la mayoría paciente, pero no estúpida. Supongo que al Jefe del Estado tampoco le habrá agradado, por lo que le toca, que es mucho. Me gustaría saber lo que piensa.

Así no se va a ningún sitio. Estas bromas con sus muertos, insisto, vale, pero con lo nuestro no se juega, en absoluto y menos con mi dinero. Y esto de lo que se trata, o es serio o no es nada y mucho menos respetable y solemne.

Así que procede por quién sea menester –poder judicial, ejecutivo, cualquier partido serio, o un simple sargento de la guardia civil- instruir, advertir, aconsejar a esa plebe levantisca llamándola al orden legal y repetir el acatamiento a la Constitución de uno en uno, en voz alta y clara, como procede, lleve el tiempo que lleve y sin duda alguna, y grabada debidamente para analizar en caso de duda. El tiempo que haga falta, repito y con la seriedad que requiere, que requerimos y debe ser. No hará falta repetirlo más que una sola vez.

Lo demás invalida cualquier autoridad y respeto a estas gentes, no puede ni debe ser y además es imposible. Mientras no se corrija esto, no vale nada de lo que hagan estas personas en el hemiciclo. Allá ellos.