La FP dual en Catalunya: una asignatura pendiente

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El modelo de la FP dual en Catalunya se encuentra todavía en un estado embrionario, tal como constata un reciente estudio del sindicato CCOO de Catalunya. Si bien el número de alumnos, con un total de 10.007 estudiantes matriculados el curso 2017-2018, se duplicó respecto al año anterior, su peso en el mundo formativo catalán, el 8,5% del total de 116.949 catalanes que se decidieron por cursar una FP, es aún residual. Y, en teoría, el objetivo de la Generalitat es que en el 2025 un tercio del total del alumnado en Catalunya curse estudios de FP dual.

La estadística empuja a desplegar dicho modelo. Por un lado, en España dos de cada tres ocupados en el sector servicios están sobrecualificados, la igual que casi el 50% del personal en el sector industrial, según datos de Eurostat.

Por otro lado, el paro entre los menores de 25 años es en Catalunya del 27,4%, mientras entre los mayores de 25 años es casi tres veces menor, según los últimos datos de la EPA. La tasa de actividad, es decir, la disponibilidad para trabajar, también muestra números inferiores y en tendencia descendente. Si entre los mayores de 25 años la tasa de actividad es del 63,5%, entre los más jóvenes es del 42,8%. En el 2007 era del 62,1%.

El informe de CCOO y varios expertos consultados coinciden en que la formación dual profesional, aplicada bajo un modelo propio y no un mero calco de modelos de éxito como el alemán, podría ser una solución para paliar el desempleo entre los más jóvenes. La ocupabilidad actual de los cursos de FP dual en comparación con la FP inicial lo avala. Mientras en la segunda uno de cada dos estudiantes encuentra empleo al acabar el grado, en la FP dual el porcentaje es del 70%.

Fem Ocupació es un programa de Barcelona Activa con financiación del Servei d’Ocupació de Catalunya, la Generalitat y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, dirigido a jóvenes de entre 18 y 29 años. La idea es conectar a una persona que busca trabajo y no dispone de la experiencia o formación suficiente y una empresa que necesite cubrir un puesto. Para facilitar el proceso, Fem Ocupació desarrolla, junto a la empresa una formación personalizada, a la vez que subvenciona con hasta 707,6 euros mensuales seis meses de una jornada completa.

Pol explica que estos días está entrando una hora antes de lo normal, a las seis y media de la mañana, porque su compañero de turno está de baja por paternidad y le toca estar atento a dos chicos que acaban de empezar. Como él hace un par de años, cuando comenzó sus prácticas en Mausa, una empresa de venta y alquiler de materiales de construcción.

“Cuando entró ya tenía conocimientos de carpintería, sabía hablar nuestro idioma, pero le falta aprender los ritmos y el trabajar en equipo. Algo que, muchas veces, es mucho más importante que una gran cantidad de teoría”, explica Manel, su supervisor. En los informes de Barcelona Activa se reitera esa mejora en la “actitud” que hizo que, tras las prácticas, Mausa decidiera hacerlo indefinido. “No me sorprendió mucho, porque siempre tenía un tutor tanto de la empresa, como de Barcelona Activa, con los que iba intercambiando impresiones. Te sientes muy acompañado”, cuenta este joven de 25 años, visiblemente contento.

Irish Cogal, de 27 años, también destaca el valor del seguimiento durante las prácticas, aunque ella pone más el émfasi en la especificidad de la formación coordinada entre la parte teórica, en Barcelona Activa, y la práctica, en la consultora Gorriz-Arias. “Hice prácticas en el grado medio de administración, pero eran cortas y apenas me enseñaron”, se queja. De Fem Ocupació valora los conocimientos técnicos que le permitieron una “muy rápida adaptación al puesto”, según comenta Alicia, su supervisora. “La subvención también ayuda”, confiesa. Hoy, ya sin esta, Irish tiene un contrato indefinido.