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La importancia de proteger tus oídos en la actualidad

Escuchar y apreciar la música; disfrutar de los sonidos ambientales cuando planificamos una salida en familia; o simplemente gozar de una buena charla con amigos sería imposible si no tuviéramos el oído y el sentido auditivo sanos.

Pero, te has puesto a pensar ¿qué pasaría si no cuidarás este sentido?; ¿es posible extender la capacidad auditiva de nuestros oídos por más años? o ¿será importante el uso de protecciones auditivas?; y, si tú te has hecho estás preguntas y más, a continuación, te daremos una serie de consejos del cuidado de los oídos en la época actual; además de recomendar un sitio para la compra de artículos para la protección auditiva como audilo.e

Por qué debemos cuidar nuestros oídos

El apreciar los sonidos parece algo común, debido a que percibimos que es algo intrínseco; algo con lo que nacimos y está ahí. Pero ¿te has puesto a pensar lo afortunado que somos de apreciar los sonidos?; y, si no es así, es porque no has sufrido de alguna lesión o deficiencia auditiva.

En términos generales, el oído forma parte del canal de comunicación y nos permite tener un mejor entendimiento con las personas. El poder hablar y ser escuchado facilita el entendimiento y llegar a acuerdos (aunque también, puede motivar una buena discusión).

Ahora bien, la forma como oímos depende de un sistema bastante complejo en donde interviene toda una serie de factores y efectos que hacen que nuestro cerebro transforme las ondas sonoras en sonido (aquí lo hemos explicado muy burdamente, pero si quieres conocer mejor como se produce el sonido, puedes consultar al NIH). Una acción común, pero que lamentablemente no todos pueden apreciar.

En todo momento se encuentra expuesta la capacidad auditiva

En tanto, hay que aclarar que no todo lo que escuchamos es sonidos; ya que aquellos sonidos que nos causan estrés o son muy estridentes se reconocen como ruido. Y en sí, el ruido es un conjunto de sonidos desagradables que nos puede alterar y ser causante de un grave problema de salud público.

Particularmente, el ruido se reconoce como un agente que contamina nuestro entorno; aunque, a diferencia de otro tipo de contaminantes, este no se puede monitorear y se tiene mayor dificultad para su control. Mientras que algunas de sus características son:

  • No necesita de mucha energía para su producción.
  • Solo hay un órgano que es afectado (el oído).
  • No existen residuos del agente contaminante.

Ahora bien, si tú piensas que el ruido solo afecta a trabajadores que se encuentran expuestos a condiciones especiales, te comentamos que estás equivocado. El ruido es un producto que generamos y lo hemos adaptado a nuestro estilo de vida actual.

Es cierto, hay ciertos trabajos en donde los empleado u obreros se encuentran expuestos a ciertas condiciones que puede afectar su capacidad auditiva; y, para realizar esta actividad, requiere de protectores auditivos para realizar su actividad productiva.

Pero, hay otras formas de producir ruidos. Por ejemplo, con la promoción del teletrabajo se ha ampliado el uso de auriculares, los cuales si no se manejan con el debido criterio se puede poner en riesgo la capacidad auditiva. Particularmente, para este tipo de actividad, si no se hace uso de material adecuado se puede provocar cierta fatiga auditiva que a la larga genera daños severos.

Y es que, uno de los factores que provocan este tipo de daños es la desinformación. Ya que, la mayoría de personas que hacen uso de productos como auriculares o parlantes exponen sus oídos hasta más de 85 decibelios, lo cual es un exceso; pensando, incluso, que esto es bajo e incrementan el volumen (lo que resulta en un error, cuando la misma OMS considera ruido cuando un sonido supera los 65 decibelios).

Mientras que algunas personas, incluso para uso diario y estar conectados auditivamente a su dispositivo móvil; gustando del uso de auriculares que introducen al interior de los oídos. Esto último, un grave error, ya que tenemos una mayor exposición, al colocar un sistema de audio realmente cerca del tímpano (y un incremento repentino del volumen puede llegar a lastimar la membrana).

Qué hacer para proteger nuestros oídos

Con el estilo de vida actual, parece complicado cambiar nuestros hábitos; pero, si podemos realizar ciertas acciones que nos ayuden a reducir el daño acumulativo, tal es el caso de:

  • Reduce la fuente del ruido. Esto es lo más eficaz que se puede hacer para limitar el daño auditivo. Así, si empleas auriculares, controla y reduce el volumen. Incluso, con las nuevas tecnologías, existen opciones que ayudan a eliminar el ruido y apreciar mejor los sonidos de los auriculares; no son artículos baratos, pero bien valen la pena su inversión.
  • Protectores auditivos. Sobre todo, si trabajas en un ambiente con muchos sonidos fuertes, lo mejor es emplear protectores que reduzcan todo tipo de ruidos alrededor. De estos, puedes optar por las clásicas orejeras o también existen tapones que son confortables y no intrusivos.
  • No superes los 80 decibelios. Sí, es verdad que comentamos que algo superior a 65 decibelios ya se considera ruido. Pero, siendo realistas, la mayoría de personas están acostumbradas a sonidos fuertes; aunque, debe de existir un límite y este debe de ser los 80 decibelios. Y recuerda que, entre más tiempo expongas tus oídos a un alto volumen, mayor puede ser el daño.
  • Descansa los oídos. Al igual que cualquier otro sentido de nuestro organismo, los oídos requieren de descanso. Así que, no utilices auriculares cuando vas a dormir; y cuando desees relajarte, olvídate de utilizar cualquier otro dispositivo tecnológico.

Conclusión

Para concluir, la capacidad auditiva es un sentido que parece ser poco valorado y debemos de atenderlo antes de sufrir graves consecuencia. Y es que, ante la exposición ante gran variedad de ruidos, es obvio que con el paso del tiempo iremos limitando esta capacidad y sufriremos lesiones que con el paso del tiempo serán muy graves.
Mientras que, para conservan una buena audición, solo hace falta atender unos cuantos consejos y permitir que nuestros oídos descansen.

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