Inicio Actualidad La incertidumbre del Brexit llama a la puerta de las empresas españolas

La incertidumbre del Brexit llama a la puerta de las empresas españolas

El 29 de marzo de 2019 Reino Unido dirá adiós a la Unión Europea (UE). No se sabe si será una despedida amigable que garantice un periodo transitorio hasta diciembre de 2020 -o 2021- o si será un portazo que le convertirá de un día para otro en un tercer país para la UE. Pero, a la espera de lo que May, Barnier y compañía decidan antes de final de año, las empresas españolas le empiezan a ver las orejas al lobo con la presión del Gobierno que insiste en que el escenario puede ser “cualquiera”.

Por ello, este miércoles el Gobierno celebra una primera jornada informativa, en colaboración con la Cámara de Comercio, el ICEX y la CEOE, que dará el pistoletazo de salida a una campaña de concienciación para que las empresas españolas –sobre todo las pymes- lleven a cabo planes de contingencia. Según el informe de la consultora KPMG ‘La empresa española ante el Brexit’ de marzo de 2018 –con datos de noviembre y diciembre de 2017- solo el 31% de las empresas tenían planes de contingencia, no obstante, un 33% pensaba elaborarlo “próximamente”, con lo que parece previsible que ya lo tenga.

La economía española está muy expuesta al Reino Unido porque este es el segundo país receptor de inversiones españolas, el primer emisor de turistas y el quinto destino de las exportaciones. En este sentido, uno de los primeros síntomas del Brexit fue en 2017 la caída al 6% del valor de las exportaciones de bienes, que entre 2012 y 2017 crecieron un 33%, fruto de la depreciación de la libra frente al euro, según un artículo del Banco de España que señala que más del 85% de las empresas exportadoras a Reino Unido (11.695) son pymes.

Filiales de empresas

Según un directorio elaborado por el ICEX, más de 250 compañías españolas tienen una sede o filial en el país anglosajón, en sectores tan diversos como el hotelero (Meliá o NH), el textil (Inditex o Pepe Jeans), la reparación de equipos (Syncreon) o los aparatos sanitarios (Roca), por poner algún ejemplo. No obstante, según una encuesta de KPMG a 2.000 empresarios españoles, los que mayor presencia tienen en el mercado británico son el financiero (Santander, BBVA o Banc Sabadell), el energético (Iberdrola, Abengoa…) y el de las telecomunicaciones (Telefónica).

Además, en Reino Unido muchas compañías como ACS, Ineco, Ferrovial o incluso Telefónica con O2 con la instalación de contadores inteligentes, forman o han formado parte en concursos de contratación de servicios públicos. 

Exportaciones

El 50% de las exportaciones españolas a Reino Unido las realizan el sector agroalimentario y la automoción. Este último es el primer exportador al país anglosajón y quizás por ello fue uno de los primeros en notar la inestabilidad cuando en 2017 el valor de la exportación española de automóviles cayó un 1,1% debido a las dificultades que estaba atravesando el mercado inglés por el Brexit, según la memoria anual de Anfac.

Desde 2016, las exportaciones de componentes al Reino Unido se han reducido en un 9,3% en volumen, según datos de Sernauto, a quienes preocupa los cambios regulatorios y los aranceles. “Todas aquellas medidas que dificulten la circulación de mercancías y componentes, así como un tratamiento fiscal distinto para las empresas españolas, serían perjudiciales para los proveedores españoles”, agregó a este medio el director general de Sernauto, José Portilla. El mercado anglosajón es el tercer mercado europeo de automoción y supone el 10,1% de toda la mercancía que sale a la UE (72,3% del total), según datos del primer cuatrimestre de 2018.

Turismo

El que es uno de los principales componentes del PIB español tiene su agenda “a corto plazo” marcada por el Brexit, según precisó esta semana la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto. Los turistas ingleses son el principal mercado emisor: hasta septiembre cerca de 15 millones de turistas británicos entraron en España y se gastaron 14.620 millones de euros, según el INE.

No obstante, en una intervención reciente, el vicepresidente del lobbi turístico Exceltur restó importancia a la afectación del Brexit en su sector: “La libra no está teniendo un descalabro. A día de hoy el sector turístico español no tiene planes B ni C a un Brexit duro. La mayoría de empresarios están más preocupados por el tipo de cambio de la libra que por que el turista inglés deje de viajar a España”, dijo. Paréntesis aparte le merecía el transporte aéreo y los acuerdos sanitarios.

Preocupación de las empresas

La preocupación de las empresas con vinculación comercial se dirige hacia las cuestiones macroeconómicas como el tipo de cambio y la contracción de la economía británica, así como la posibilidad de barreras arancelarias. Según la delegada de la CEOE en Bruselas, Patricia Quilez, es fundamental que haya cooperación aduanera en caso de acuerdo porque, aunque no haya aranceles, habrá una serie de trámites administrativos en términos de IVA o de despacho aduanero que deberán reducirse al mínimo.

Las compañías con presencia a través de filial suelen estar más alarmadas por los posibles cambios regulatorios, el impacto sobre la cadena de suministro o las cuestiones que puedan afectar a los empleados. En este sentido, la CEOE cree que es “vital” mantener la libre circulación entre trabajadores, sobre todo para las empresas de servicios financieros con capital humano de alta cualificación. Así como una cooperación reglamentaria para la contratación pública; una competencia justa, es decir, que Reino Unido no utilice sus ayudas de políticas de estado para ayudar a sus propias empresas y una cooperación socioeconómica en ámbitos sanitarios (tarjeta europea) o de transporte.

Por otra parte, desde la CEOE consideran necesaria la colaboración público-privada, es decir, que la administración vaya de la mano de las empresas con planes de evaluación para hacer el camino de forma coordinada.