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La inteligencia de EE UU alerta del riesgo de injerencia rusa en las legislativas de noviembre y en Europa

A nueve meses de una nueva cita electoral en Estados Unidos, los servicios de inteligencia advirtieron este martes de que ha crecido la amenaza de una injerencia rusa. El director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, alertó que espera que Rusia y otros países extranjeros traten de impulsar “mayores ciberataques” para erosionar los valores democráticos y atizar divisiones sociales. “Las operaciones cibernéticas persistentes y disruptivas continuarán contra Estados Unidos y nuestros aliados europeos utilizando elecciones como oportunidades para socavar la democracia”, dijo Coats en una comparecencia en el Comité de Inteligencia del Senado junto al resto de líderes de las agencias de espionaje.

Coats, que coordina a todos los servicios de inteligencia, explicó que Moscú considera la intromisión en procesos de votación -mediante ciberataques para robar información y/o difundiendo propaganda- una “herramienta de bajo riesgo y efectiva en propiciar divisiones”. En este sentido, avisó de que Rusia considera “exitosa” su injerencia en las elecciones estadounidenses de 2016, que buscaba ayudar a Donald Trump a ser presidente, y que ve una “oportunidad” para influir en los comicios legislativos del próximo noviembre, en que se renuevan decenas de puestos de gobernador estatal, la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

De hecho, el director de la CIA, Mike Pompeo, explicó que ya se han detectado “actividades e intenciones rusas para tener un impacto en las próximas elecciones” en EE UU. En la misma línea, Coats avisó: “Esperamos que Rusia continúe utilizando propaganda, personas falsas y otros medios para influir y exacerbar fisuras sociales y políticas en EE UU”.

Trump se resiste a reconocer la conclusión de las agencias de inteligencia de que Moscú impulsó una sofisticada estrategia en 2016 para robar datos del Partido Demócrata y difundir propaganda que ayudara al republicano a ganar los comicios. El presidente también evita criticar a su homólogo ruso, Vladímir Putin, al que elogió repetidamente durante la campaña electoral. Y Trump ve una “caza de brujas” en la investigación de un fiscal especial sobre si el entorno del republicano pudo coordinarse con Moscú en la injerencia electoral.

Sin embargo, tanto Coats como los dirigentes de la CIA, el FBI y la NSA enfatizaron este martes que mantienen su conclusión sobre la responsabilidad rusa en la injerencia electoral y alertaron de que no han percibido ningún “cambio significativo” sobre las ambiciones de Moscú.

El director de Inteligencia Nacional fue más allá al urgir a informar con rotundidad a los ciudadanos estadounidenses de que la amenaza de injerencia rusa es “real” e instar a tomar medidas para rebajar esa amenaza. A nivel global, advirtió de que hay una carrera por la “superioridad tecnológica” en la que se utilizan herramientas cibernéticas para “moldear sociedades y mercados” y reveló que EE UU sufre numerosos ataques informáticos diarios. Al margen de Rusia, explicó que las mayores amenazas cibernéticas a la primera potencia provienen de China, Corea del Norte e Irán.

Coats hizo un análisis pesimista del panorama mundial. Advirtió de que el riesgo de “conflicto entre Estados es el más alto desde el fin de la Guerra Fría”, en especial por parte de Corea del Norte y la pugna regional entre Arabia Saudí e Irán. “Seguirá creciendo el riesgo del uso de armas de destrucción masiva por parte de Estados y no-Estados”, avisó.

El jefe de todas las agencias de inteligencia consideró que Pyongyang mantendrá su desarrollo nuclear y señaló que se acerca el “momento de decisión” sobre cómo debe responder Washington. “Nuestro objetivo es una resolución pacífica. Estamos utilizando máxima presión a Corea del Norte en varias formas”, dijo. El director de la CIA, por su parte, minimizó las consecuencias del incipiente deshielo entre las dos Coreas durante los Juegos Olímpicos de Invierno. “No hay indicación de un cambio estratégico en el deseo de retener capacidad nuclear para amenazar a Estados Unidos”, señaló Pompeo.