La mayoría soberanista se aleja, y Cs, ERC y JxCat se disputan la victoria

Las expectativas de participación podrían ofrecer una fotografía electoral inédita de Catalunya el próximo 21 de diciembre. Por primera vez desde 1984, los partidos nacionalistas (ahora soberanistas) corren el riesgo de sumar menos de la mitad de los escaños del Parlament. El último sondeo de GAD3 para La Vanguardia, realizado entre los días 4 y 7 de diciembre, ofrece tres conclusiones relevantes.

La primera, una participación récord que podría alcanzar al 82% el electorado; la segunda, la probable pérdida de la mayoría absoluta del soberanismo (con una horquilla de escaños entre 66 y 67, uno o dos por debajo de los 68), y la tercera, una apretada pugna por la primera plaza entre Ciutadans, Esquerra y un emergente Junts per Catalunya.

Visto en detalle, el retroceso del soberanismo se explica, sobre todo, por la caída de la CUP, que perdería la mitad de los 10 escaños actuales, mientras que los exsocios de Junts pel Sí (ERC y la reformulada lista del PDECat con Puigdemont a la cabeza) se limitarían a reeditar el voto del 2015: un 39,6% y 62 escaños entonces, y un 39,7% y 61 o 62 diputados ahora. En conjunto, el voto soberanista sumaría menos del 45% de las papeletas, tres puntos menos que hace dos años.

Sondeo GAD3 diciembre 2017
Sondeo GAD3 diciembre 2017 (Clara Penín)

El grueso de las pérdidas de la CUP se iría a Esquerra, mientras que los anticapitalistas retendrían poco más de la mitad de sus votantes de hace dos años. Sin embargo, lo más significativo dentro del bloque soberanista es la ascensión de JxCat, que duplica el porcentaje y el cómputo de escaños que obtenía el PDECat hace apenas un mes. La virtual huida hacia delante de Carles Puigdemont y la amalgama de símbolos y emociones que ha asociado a su figura le ha permitido alcanzar prácticamente a ERC (la distancia es de apenas tres puntos), cuyo candidato, todavía en prisión, es el líder mejor valorado, aunque no el presidenciable preferido.

El otro dato trascendental, más allá de una correlación entre ambos bloques que mantiene a los comunes como posibles árbitros en el futuro Parlament, es la expectativa de que Ciutadans se convierta en la primera fuerza, si no en escaños. sí en votos. Según el sondeo de GAD3, el pelotón de cabeza lo compone un abigarrado trío, en el que destaca Cs con más del 23% de los votos y hasta 31 escaños, seguido de ERC (21,5% y hasta 32 diputados) y, a corta distancia, JxCat, con más del 18% de los sufragios y 30 escaños.

Cs sumaría 31 escaños con el 23% del voto; ERC,31 o 32, con el 21% y JxCat, 30 con el 18%

Un pequeño reequilibrio entre las dos formaciones soberanistas podría situar a Cs como primera fuerza en el Parlament, aunque también cabe la posibilidad de que la pugna entre ERC y JxCat registre una decantación más acentuada.

En este sentido, el tiempo que queda de campaña podría llevar a los votantes soberanistas indecisos a inclinarse por la candidatura de Puigdemont, hasta el punto de convertirla en la más votada, aunque las opciones de Esquerra se sostienen sobre unos trasvases (desde la CUP o los comunes) que apenas existen en el caso del PDECat.

El escenario electoral registraría, sin embargo, otros cambios con relación al desenlace del 2015. Así, la cuarta posición la ocuparía un reforzado PSC (que ganaría cuatro puntos y hasta seis escaños), aunque sus opciones de mejorar ese pronóstico se enfrentan a la inédita fortaleza de Cs. De hecho, la candidatura de Arrimadas sigue captando exvotantes socialistas, aunque su caladero principal se sitúa en el PP. Un 45% de los votantes populares en las autonómicas del 2015 apoyará ahora a Cs. Ese trasvase dejaría a los populares con hasta tres diputados menos.

Cs, PSC y PP reunirían 61 escaños, y ni siquiera un cuatripartito de izquierdas llegaría a 68

Un retroceso similar sufriría la candidatura de CatComú, que retendría 8 de los 11 escaños que obtuvo en el 2015. Esa cifra otorgaría a los comunes una incómoda llave en la Cámara, ya que sólo podría decidir dos mayorías: con el independentismo si este espacio suma menos de 68 escaños, o con el constitucionalismo, que podría reunir hasta 61 diputados. Un improbable tripartito de izquierda (con ERC y PSC), en cambio, no sumaría más de 62 diputados (y sólo 67 con la CUP). Territorialmente, Ciutadans se impondría en las provincias de Barcelona y Tarragona, mientras que ERC y JxCat pugnan por la primera plaza en Girona y Lleida.

Finalmente, la valoración de líderes completa la radiografía electoral, ya que refleja de algún modo las pulsiones de los votantes. Así, el político mejor valorado (aunque por debajo del aprobado) es Oriol Junqueras, que supera en tres décimas a Puigdemont gracias a su mejor nota entre los votantes de la CUP y los comunes.

Tras ellos, Domènech se impone por la mínima a Iceta merced a la muy superior valoración del primero entre el votante soberanista. Y, por último, la puntuación de Arrimadas destaca por dos razones: es similar entre sus votantes (7,7) a la que obtienen Junqueras (7,9) y Puigdemont (7,8) entre los suyos, y, además, el 6,8 que cosecha entre los electores del PP supera al 5,8 que estos otorgan a su candidato, García Albiol.

Loading...