Inicio Actualidad La nostalgia de tiempos pasados también convence en la UE

La nostalgia de tiempos pasados también convence en la UE

Que la nostalgia se ha convertido en una poderosa herramienta política para alimentar la insatisfacción de los ciudadanos no es nuevo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se hizo con las riendas de la Casa Blanca hace dos años con la promesa de “hacer América grande de nuevo”. En el Reino Unido, el ‘brexit’ se impuso porque los euroescépticos convencieron a los británicos de que así recuperarán el control en “sus asuntos. Y en Italia, la Liga Norte alcanzó hace unos meses el poder con el eslogan de “Italia primero”.

Según una encuesta sobre las opiniones de los europeos, que publica este lunes la Fundación Bertelsmann Stiftungdos tercios de los ciudadanos en el viejo continente (67%) ven con mejores ojos el pasado que el presente y creen que el mundo solía ser mejor antaño. “El principal desafío para los partidos tradicionales, tanto de izquierdas como de derechas, es abordar las ansiedades y temores que llevan a la gente a la nostalgia y preguntarse quien presenta el mundo como desordenado y caótico, y cómo ayudar a la gente a sentirse segura”, concluye el análisis.

Entre los más nostálgicos figuran los italianos (77%), “particularmente descontentos con el estado de su política”, apunta Isabell Hoffmann, coautora del estudio. Por detrás, los franceses (65%), los españoles (64%), los alemanes (61%) y los polacos (59%), los menos nostálgicos de entre los cinco grandes países del club. “Cuando los ciudadanos glorifican su propio pasado es, sobre todo, humano. Pero cuando los partidos explotan miedos e incertidumbres por su éxito electoral con un pasado dorado inexistente es imprudente”, valora el presidente de la fundación alemana, Aart De Geus.

¿Cosa de la edad?

Las conclusiones del sondeo –realizado en junio pasado a través de una encuesta a casi 11.000 personas- sostienen que las personas de más edad son más nostálgicas que los de menos de 35 años. Por ejemplo, solo el 35% de los polacos de entre 16 y 25 años piensan que el mundo era mejor antes, frente al 42% de los alemanes, el 50% de los españoles y franceses y el 64% de los jóvenes italianos.

¿Cuál es el perfil de los nostálgicos del pasado? En general, se trata de “hombres, trabajadores, con nivel bajo de educación, desempleados o residentes en zonas rurales”, apunta la fundación alemana. En cuanto al espectro ideológico, el grueso tiene ideas más cercanas a la derecha que a la izquierda, una ideología más presente entre los no nostálgicos. “En la UE a 28 encontramos que aquellos que son nostálgicos se sitúan un poco más a la derecha del espectro político mientras que aquellos que no sienten nostalgia se colocan más a la izquierda”, señala la encuesta.

Entre aquellos que piensan que el mundo era mejor en el pasado el 47% son de izquierdas o centro izquierda frente al 53% de derecha y centro derecha. Por el contrario, entre aquellos que discrepan y no piensan que el mundo fuera mejor antaño el 58% son de centro o centro izquierda y 42% de derechas o centro derecha. Las diferencias entre aquellos que se sienten nostálgicos frente a los que no son más acusadas en Francia y Alemania. En España, mientras tanto, el 61% de los nostálgicos se colocan a sí mismos en el centro derecha frente al 49% que lo hace en el centro izquierda. Entre los que no se sienten nostalgia la fotografía es más acusada: el 66% se consideran de centro izquierda frente al 34% que sitúan en la derecha.

El sondeo también sugiere que aquellos que piensan que el mundo solía ser mejor en el pasado tienden a ser más negativos ante la inmigración. Por ejemplo, entre los llamados nostálgicos, el 53% están de acuerdo con que “los inmigrantes les roban los empleos a los nativos”, el 78% con que “no se quieren integrar en la sociedad” y el 27% no quieren tenerlos como vecinos. En cuanto a las prioridades políticas, el 60% de aquellos que sienten nostalgia opinan que la primera debería ser la lucha contra el terrorismo, el 51% apuesta por la gestión de la inmigración y el 43% por la protección de los derechos de los ciudadanos.