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La ola de narcolanchas se extiende: seis se refugiaron en Almería de un temporal en plena inacción de Marlaska

Ocurrió antes de Semana Santa. Un temporal se instaló en la costa de Almería y los vecinos de Cala Grande, entre San José y Los Escullos, pudieron observar, hace casi tres semanas, como seis narcolanchas se refugiaban de la tormenta en sus playas. Y no sin presencia de la Guardia Civil: una patrulla del Cuerpo permanecía atenta pero sin poder hacer más por la evidente falta de medios ante toda una oleada de motoras.

Por el tipo de embarcación, se trataba de narcolanchas, las planeadoras de alta potencia con las que las mafias de la droga distribuyen su mercancía. «Pero en otras ocasiones han sido barcas de inmigración ilegal«, como señala una fuente presencial de lo ocurrido. Y no es la primera vez que hacen acto de presencia en las calas del parque natural de Cabo de Gata-Níjar.

En esta ocasión fueron más visibles por el temporal y la necesidad de la mafia de resguardarse de las condiciones meteorológicas adversas. Las imágenes captadas y cedidas por el Diario de Almería han permitido, efectivamente, confirmar la presencia de estas seis embarcaciones resguardadas en Cala Grande, entre los núcleos urbanos de San José y Los Escullos.

La Guardia Civil, de hecho, fue testigo de lo ocurrido. Pero desde tierra y con una patrulla. Y es que la falta de medios se extiende por toda España y les resultaba imposible proceder a una detención en mar.

Testigos presenciales confirman que más de una docena de personas se encontraban en las narcolanchas protegidos por medio de pequeñas tiendas de campaña impermeables instaladas en la parte delantera de las lanchas.

A la playa sólo se puede acceder por tierra a través de la cala de los Genoveses por un camino de monte y, por mar, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil no podía intervenir debido al fuerte oleaje y la falta de medios adaptados a ese tiempo.

Sea como sea, lo cierto es que la escena demostró la extensión del control del mar por las narcolanchas mientras el Gobierno se niega a dar una sola explicación del motivo del cierre de la unidad antidroga OCON-Sur y mientras incluso ha declarado «secretas» las comunicaciones entre los guardias civiles y sus mandos en el momento del asesinato en Barbate de dos guardias por la embestida de una narcolancha contra una pequeña embarcación de la Benemérita, carente por completo de capacidad para enfrentarse al poderío de los narcos.

Información protegida por la Ley de Secretos Oficiales

De hecho, el Gobierno ha contestado oficialmente al PP señalando que, «en relación con la solicitud de información formulada, se señala, en el ámbito de competencias del Ministerio del Interior, que lo solicitado se encuentra afectado por la regulación en materia de secretos oficiales, en concreto, por la Ley 9/1968, de 5 de abril, sobre Secretos Oficiales, y los Acuerdos del Consejo de Ministros de 28 de noviembre de 1986, y de 17 de marzo y 29 de julio de 1984, por los que se clasificaban determinados asuntos y materias con arreglo a la citada Ley«.

Se trata de la decisión para no tener que dar datos de lo ocurrido cuando fueron asesinados dos guardias por la falta de medios para enfrentarse a los narcos. «De este modo, y mediante estos Acuerdos, se otorgaron con carácter genérico la clasificación de secreto: los sistemas de mando, control y comunicaciones» de la Guardia Civil el día de los asesinatos.