Inicio Actualidad La «Operación Albatros» propone el control de los medios informativos

La «Operación Albatros» propone el control de los medios informativos

Joaquín Abad*.- Ante el panorama económico que se prevé azotará la economía global durante los próximos años, los que han diseñado la “Operación Albatros” para su desarrollo en España contemplan la necesidad de controlar, tanto los medios informativos, como redes sociales y evitar que movimientos populistas traten de hacerse con la opinión pública.

No se trata de incautar medios, ni de aplicar censuras informativas. En el capítulo correspondiente del “ejercicio” se propone que prensa, radio y televisión tengan una inyección económica, a través de canales locales e internacionales, suficiente para su independencia informativa, en la seguridad de que los editores tienen vocación de decir la verdad de la situación de crisis y no atender teorías alarmistas y conspiratorias. En cuanto al control de las redes sociales, se plantea favorecer la creación de miles de sites y canales donde el debate plural sea la normalidad.

En sectores de la extrema izquierda, donde los miles de “becarios” de Podemos controlaban cómodamente las redes, lanzando miles de mensajes de manera inmediata destacando las consignas de su líder, Pablo Iglesias, sienten que tertulias y programas próximos a partidos constitucionalistas están ganando la opinión. Y en Moncloa preocupa que en las cadenas de TV, emisoras y medios escritos se estén informando de los fallos del gobierno repetidamente, en lugar de resaltar sólo los aciertos. Están perdiendo el anterior apoyo incondicional.

Que los escándalos sociales ocupen espacio

La consigna, desde circuitos socialistas y comunistas próximos al gobierno, es que se filtren gazapos tanto de políticos constitucionalistas como de otros profesionales para que el espacio se ocupe de escándalos ajenos a las medidas del gobierno y evitar su desgaste excesivo. Ya el propio de afrontar la pandemia del coronavirus es una carga difícil de soportar por cualquier gobierno al que le tocara enfrentarse a dicho problema.

Las consignas que deben circular por redes y medios es que no se trata de derribar al gobierno por capricho, sino que hay que provocar un cambio legal del capitán y los oficiales que pilotan el buque, dado que no están preparados para la tormenta económica y social que se vivirá en los próximos años en España, y a nivel global.

En el “Informe Pelícano” la finalidad era provocar el relevo de Mariano Rajoy y promover a Alberto Núñez Feijóo, barón repetidamente ganador en la Xunta de Galicia, a la presidencia. Y evitar así que la oposición se cebara en desgastar a Rajoy por la supuesta corrupción de miembros populares. La vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría, en el convencimiento de que ella caería con Rajoy, cortocircuitó la operación distribuyendo a los medios una foto antigua donde el gallego navegaba en un barco junto al narco Marcial Dorado.

Algunas fuentes señalan que la actual ministra de Defensa, la magistrada Margarita Robles, sería la indicada para promover el relevo de Pedro Sánchez y todos los ministros comunistas y separatistas, que no están capacitados para afrontar el difícil panorama que se avecina, donde se prevén graves disturbios y manifestaciones reivindicativas por las impopulares medidas económicas que deberán tomarse.

Además, desde el círculo del dictador Nicolás Maduro se ha elaborado un amplio dossier donde se muestra la financiación del partido socialista, con dinero entregado por orden de Carlos Andrés Pérez y lo que durante estos años se han distribuido a diferentes miembros del PSOE en concepto de comisiones o por servicios prestados al gobierno venezolano. Se trata de contrarrestar los informes sobre la financiación de miembros de Podemos, desde los tiempos de Hugo Rafael Chávez.

*Mil21