La repetición de elecciones generales en Italia bloquea una vez más la venta de la quebrada Alitalia

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La supervivencia de Alitalia pasa por conseguir un buen compañero de vuelo. Y, aunque las ofertas económicas de Lufthansa, EasyJet y Wizz Air -último actor entrar en la partida- se están contemplando y analizando por parte de los administradores concursales, la falta de Gobierno y la posibilidad de una nueva cita con las urnas están retrasando la operación de venta.

La solución para Alitalia se está retrasando por el bloqueo político, así lo ha reconocido hace apenas un mes el propio ministro de Economía saliente, Carlo Calenda. Y, ahora la situación se complica aún más si cabe, tras dos meses de negociaciones, las diversas formaciones políticas del país no han llegado a acuerdos y se vislumbran nuevas elecciones generales. Es más, desde la Liga y Movimiento 5 Estrellas se ha pedido que la nueva cita electoral se adelante al mes de julio.

La fecha tope para la venta de la quebrada aerolínea era el mes de marzo, más tarde el pasado 30 de abril y, ahora, se ha pasado a finales del mes de junio. Sin embargo, el actual escenario apunta a que habrá un nuevo aplazamiento.

Alitalia, que lleva sumida en números rojos desde 2002, está gestionada por tres administradores concursales desde mayo de 2017 cuando los sindicatos rechazaron el plan industrial de la compañía para devolverla a números negros. Éste fue el momento en el que tuvo que el Gobierno italiano inyectó un total de 600 millones de euros para que siguiera con su actividad.

En este momento, este comité concursal tiene sobre la mesa tres ofertas. Según la prensa italiana, la mejor valorada por el Ejecutivo es la de Lufthansa -de 300 millones de euros, según Il Corriere– y se contempla una reestructuración de plantilla de al menos 6.000 empleos. Un punto que está siendo materia de polémica en las negociaciones.

Por otro lado, está la oferta de EasyJet junto con Air France y Delta, aunque éstas últimas compañías no figuran de manera oficial. Desde la aerolínea de bajo coste quieren hacerse con algunos activos de la italiana, aunque eso sí, advierten que sólo lo harán tras una reestructuración.

El último actor en entrar en el tablero para conseguir sumar las rutas y aviones de Alitalia es la húngara Wizz Air, de la cual el 54,6% pertenece al fondo de inversión Indigo Hungary Management.

En opinión de Borja Matilla, analista de Hanseatic Brokerhouse, la compañía británica es la “mejor posicionada debido al conocimiento sobre el proyecto industrial que tiene sobre el negocio de las aerolíneas”. Por su parte, Felipe López, analista de Self Bank, señala que con la venta de la aerolínea rescatada el Gobierno “no busca tanto apretar en el precio de venta, sino evitar su quiebra y sobre todo limitar el número de despidos que inevitablemente habrá que llevar a cabo”.

Alitalia, que fue salvada de la liquidación con dinero público, no ha sido objeto de discrepancia durante la campaña electoral ni tampoco durante las negociaciones políticas para formar Ejecutivo. Sin embargo, tanto la Liga como Movimiento 5 Estrellas rechazan de lleno la venta a inversores extranjeros, pues defienden que el “país necesita seguir teniendo su propio operador”.