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La respuesta de los Mossos a un párroco tras el ataque de varios radicales a sus feligreses: «Aunque cometieran un homicidio, no les pasaría nada por ser menores»

Un grupo de chicas menores de edad irrumpieron durante dos días seguidos (el lunes y martes 3 y 4 de agosto) en el interior de la parroquia Sant Francesc de Pàola en Barcelona, tal y como han denunciado algunos feligreses del templo junto a su párroco, el Padre Alejandro Galán.

El acceso en a la iglesia se produjo durante el rezo del Rosario de cada tarde, coincidiendo además con la exposición del Santísimo. Tal y como ha relatado el Padre Alejandro en declaraciones a COPE, las menores insultaron y amenazaron gravemente a algunos de los parroquianos, muchos de ellos de edad avanzada: “Hubo incluso amenazas de muerte. Uno de los feligreses se puso muy nervioso, empezando a echar sangre por la nariz”, detalla el sacerdote.

Las chicas irrumpieron dos días consecutivos, ataviadas con faldas negras y camisetas blancas. Según relata el sacerdote, el primer día fueron tres chicas, y al día siguiente cuatro: “El problema es que accedían varias veces. Insultaban, hacían foto a los feligreses, hacían poses raras con el Santo…”

Hubo momentos en los que incluso las jóvenes se encararon con algunos de los presentes y el propio Padre Alejandro cuando les instaba a marcharse del templo: “Luego hasta fueron algunos chicos amigos suyos para defender a las chicas y nos empezaron también a insultar. Yo mantuve la calma hasta que subieron al altar, cuando dije basta”, ha explicado el religioso.

Ante estos presuntos delitos de odio, los Mossos d’Esquadra decidieron lavarse las manos en un primer momento, cuando el párroco trató de denunciar los hechos: “Los Mossos me comentaron que no merecía la pena interponer denuncia, ya que no iba a servir para nada. Pedí la hoja de reclamaciones y se negaron a dármela, hasta que me acerqué a comisaría”, explica el Padre Alejandro.

Lo más descorazonador para el cura fue la declaración tajante de uno de los agentes de la policía catalana: “Aunque las chicas cometieran un homicidio, no les iba a pasar nada por ser menores. En ese momento quedé horrorizado”.

Pero la implicación vecinal hizo que finalmente uno de los feligreses lograse denunciar aquellas agresiones, una vez que los hechos fueron publicados en algunos medios de comunicación: “Ya los Mossos me llamaron y me dijeron que había sido un malentendido, cuando estaba clarísimo lo que les expuse el día antes”, comenta con cierta sorna el sacerdote.

El objetivo de la denuncia, apunta el párroco de Sant Francesc de Pàola era que las familias de las jóvenes conocieran el comportamiento que estaban teniendo sus hijas: “Yo pude hablar con una de las madres, y trataba de justificar los hechos recordando que eran niñas, y que hablarían no obstante con ellas. Creo que los Mossos ya se han puesto en contacto con todos sus familiares”.