La tormenta que azota al Sky aflige a Chris Froome

Los tres años que ha ganado el Tour (2013, 2015 y 2016) Chris Froome ha ganado siempre  tres semanas antes la Dauphiné, su carrera favorita. En 2017 no solo no la ha ganado sino que ha dejado con su actuación en Francia más dudas que certidumbres. Su exgregario Richie Porte le ha ganado en la contrarreloj y, además, le ha atacado y le ha dejado en la montaña, y ante ningún otro rival ha ostrado la jerarquía de antaño. Parece una catástrofe, siendo maximalistas, y, sin embargo, la forma de Froome y sus posibilidades en el Tour no parecen las mayores preocupaciones del Team Sky. Una simple búsqueda en Google permite comprobar que el anuncio de que en el Tour sus corredores vestirán un maillot blanco primera comunión en el próximo Tour es el único titular positivo generado por el equipo que en pocos años se ha convertido en la referencia mundial del ciclismo del futuro, el de la revolución científico-técnica. Un repaso a los titulares de diarios como L’Équipe o The Guardian, permite pensar que la tormenta, más que amainar, se intensificará en las próximas semanas. Las razones del viejo ciclismo siguen dominando el deporte, pese a todo.

El diario francés explica que el bajo rendimiento de Froome en una prueba que debería marcar su estado de forma se debe más que a una mala preparación física a la desconcentración mental que sufre el inglés. Y añade que el inglés ganador de tres Tours está tan descontento por todo lo que rodea a su Sky que hasta se ha ofrecido a un equipo rival, el BMC de Richie Porte, que se llamaría Tag Heuer en 2018. Lo que le preocupa a Froome y a su imagen lo es lo que late debajo de las últimas noticias publicadas por el Guardian, que anuncia la ruptura definitiva entre la federación británica de ciclismo, madre nodriza del Sky a comienzos de la década, cuando a su frente estaban Brian Cookson (actual presidente de la federación internacional, la UCI) y David Brailsford, el cerebro detrás tanto de las medallas olímpicas de los británicos en los velódromos como de los Tours de Brad Wiggins y Froome.

Desde la fundación del equipo, el Sky y la federación compartían sede central en el velódromo de Manchester, se intercambiaban entrenadores, técnicos, mecánicos y médicos y funcionaban prácticamente como un organismo único. El miércoles pasado, la federación le dijo a Brailsford que el Sky debía abandonar el velódromo.

Las razones de la ruptura y del cambio médico, forzada por varios informes de comisiones de investigación de la Cámara de los Comunes y de UK Sport, el CSD británico, se pueden entender leyendo simplemente los titulares del The Times (diario del imperio Murdoch, como la cadena de televisión que patrocina al equipo) sobre las novedades del Sky: “El equipo Sky usó autorizaciones terapéuticas de productos prohibidos con fines tácticos” (14-4-17); “El equipo Sky se hunde en una tormenta sobre medicamentos” (4-3-17); “Un excorredor del Sky denuncia el uso de jeringuillas en el equipo” (16-3-17); “El misterio del paquete que se envió a Wiggins a Francia” (14-3-17); “El equipo Sky usó Viagra para ver si mejoraba el rendimiento en carrera” (9-3-17); y así. Los titulares más deportivos informaban del desastre del Giro de Italia tras la caída que afectó a Geraint Thomas y Mikel Landa, y a la sanción interna de seis semanas a su corredor Gianni Moscon por proferir insultos racistas contra otro ciclista.

Suficiente para crear un ambiente de fin de ciclo que Froome quiso desmentir. “Es falso que me haya ofrecido al BMC por cinco millones de euros, como dice L’Équipe”, afirmó Froome. “No sé cómo se han inventado esa noticia. Me queda un año más de contrato con el Sky y lo voy a cumplir”. Después, añadió, con cierta ironía: “Y el favorito para el Tour es Porte”.

Otras fuentes aseguran que el Sky seguirá adelante porque la familia Murdoch está encantada con el equipo, que sigue a buen ritmo la renovación de corredores que terminan contrato en 2017 y que la marcha del velódromo de Manchester ya estaba prevista porque el equipo ha construido su propio centro de alto rendimiento que inaugurará pronto. Entre los que seguramente no renovarán está el alavés Mikel Landa, que estudia ofertas de varios equipos después de su espectacular Giro y a quien Froome ha reclamado para que le ayude a ganar su cuarto Tour.

Loading...