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La vida de la infanta Cristina tras su divorcio: viaje a Colombia y preocupada por sus hijos

La infanta Cristina ha empezado una nueva etapa en su vida. Aquella a la que se ha resistido durante mucho tiempo; la soltería. Fue hace más de tres años cuando su matrimonio con Iñaki Urdangarin se rompió definitivamente. La revista Lecturas publicó, en su portada, las imágenes del exduque de Palma junto con otra mujer que, más adelante, tendría nombre propio; Ainhoa Armentia. Ahora, la hija del rey Juan Carlos se ha establecido definitivamente en Suiza, ciudad en la que vive sola después de que su hija Irene se fuese a vivir a Camboya. El resto de sus retoños viven lejos, repartidos entre Madrid, Barcelona y otras ciudades de Europa. Es por eso que la Infanta ha querido centrarse en su trabajo, lo que le mantiene un poco alejada de sus pensamientos sobre su vida privada, y, también, en su familia.

Eso sí, ahora mismo se está enfrentando a una gran preocupación después de conocer que su hijo Miguel ha tenido una lesión mientras hacía esquí. Algo que ha hecho que esté más pendiente de sus hijos de lo normal. Además, Irene, desde hace unos meses, ya vuela sola y lo ha hecho con un voluntariado en el país asiático. Aunque la joven ya está totalmente integrada y se está dando un baño de realidad, esto no quita que para la Infanta sea algo especialmente delicado. Esto se suma al fin del cumplimiento de condena de su exmarido Iñaki Urdangarin, como ya hemos contado en THE OBJECTIVE, quien, a partir del próximo 9 de abril, comenzará una nueva vida en Vitoria junto a Ainhoa.

La lesión de Miguel Urdangarin

Miguel Urdangarin, en Grecia. Gtres
Miguel Urdangarin se ha lesionado la rodilla mientras esquiaba. Gtres

Quien se quedará más sola será la propia Infanta, aunque sí que es cierto que su padre, el rey Juan Carlos, cada vez va a pasar más tiempo en la ciudad suiza. Tal y como confirman en Vanitatis, la idea de la hija del Emérito era la de haber viajado hasta Abu Dabi para ver al que un día fue Rey de España. Una idea que desechó después de conocer el grave accidente que había sufrido su hijo Miguel. El joven se ha lesionado la rodilla en una estación de esquí de Suiza mientras se encontraba preparándose para ser profesor de este deporte. Miguel todavía está esperando a saber si tiene o no que pasar por quirófano. Mientras tanto, hemos visto a la Infanta yendo a Barcelona a ver a su hijo Pablo, quien se enfrentaba al Bada Huesca de balonmano.

Además, fue testigo de una de las mejores exhibiciones de su hijo, que marcó los goles necesarios para darle la victoria a su equipo. Una vez lanzado el pitido final, se acercó hasta su madre y su novia, a quien abrazó y besó muy cariñosamente. Lo cierto es que fue hace unos días cuando la hija del rey Juan Carlos llegó de Colombia después de un viaje de trabajo. Allí estuvo como cooperadora en su función como directora del área internacional de la Fundación La Caixa, en la que trabaja desde hace muchos años. Como mencionan en el citado medio, tras el partido, la hermana de Felipe se dirigió hasta la iglesia de San Odón, donde bendijo un ramo de hojas de laurel que bendijo. Luego, se comulgó.

La nueva vida de la infanta Cristina

Lo cierto es que Barcelona siempre fue un lugar muy especial para la Infanta. Fue allí donde conoció a Iñaki Urdangarin y donde se refugiaron en su primeros años de matrimonio. Su impresionante chalet en el barrio de Pedralbes fue el campamento base de la familia, donde criaron a sus cuatro hijos antes de partir a Estados Unidos y Suiza. Es en este último país a donde se ha mudado, ahora, Miguel, con el objetivo de estar más cerca de su madre. El joven estudió Biología Marina en Inglaterra, donde estuvo formándose tanto en el idioma como en su profesión. Luego, comenzó un curso de monitor de esquí, algo a lo que no desea dedicarse pero sí que lo tiene como hobbie.

Así es el piso de la infanta Cristina en Bidart.
Cristina y Urdangarin, más lejos que nunca tras su divorcio. Gtres

Como ya hemos comentado, otra de las preocupaciones de la Infanta es su hija pequeña, Irene. La joven terminó el Bachillerato el pasado mes de junio. Luego, cumplió su mayoría de edad. Mucho se habló de si comenzaría allí su carrera universitaria, una idea que desechó siguiendo los pasos de su hermano Juan. Así, Irene ha decidido tomarse un año sabático en el que se ha trasladado a Camboya para estar junto a las personas con unos niveles de vida más bajos. Será allí donde se mantenga durante unos meses hasta que ya haya terminado su viaje solidario.

Por tanto, Cristina estará sola en Ginebra, centrada en el cuidado de su hijo Miguel. Mientras tanto, su exmarido, Iñaki Urdangarin, el próximo 9 de abril, dirá ‘adiós’ a su condena por el caso Nóos. El exduque de Palma tiene muchas ganas de que llegue ese momento para dejar atrás todo lo que tiene que ver con esa faceta más complicada de su vida. Además, esto también servirá para que empiece esta nueva etapa de la mano de Ainhoa Armentia, más apoyado por sus hijos que nunca, pero más alejado que la Infanta.