Las complicaciones de renunciar al acta de diputado desde Bruselas

Queda una semana para que arranque la XII legislatura en el Parlament de Catalunya en una situación atípica. Más allá de las dificultades aritméticas por la fragmentación del voto pese a la suma del bloque soberanista, hay tres diputados electos encarcelados, a la espera de lo que decida el Tribunal Supremo sobre Joaquim Forn y Jordi Sànchez, de Junts per Catalunya, y de la respuesta al recurso de Oriol Junqueras para ser traslado a una cárcel catalana y poder asistir al Parlament, algo que ya se dio en Euskadi con un preso de ETA pendiente de ser juzgado en las mismas condiciones en 1987, Juan Carlos Yoldi, que aspiraba a la Lehendakaritza. Además, Puigdemont y otros cuatro diputados electos -los exconsellers Toni Comín y Meritxell Serret de ERC y Lluís Puig y Clara Ponsatí de Junts per Catalunya- están en Bruselas sine die y sólo dos de ellos no han presentado por ahora sus credenciales como diputados, hecho que no implica su renuncia al escaño.

Todas las miradas están puestas en la Mesa del Parlament, el órgano de gobierno de la cámara y clave el año pasado para que se debatiera la ley del referéndum y la de transitoriedad jurídica y fundacional de la república, que posteriormente fueron aprobadas por los soberanistas. En esta legislatura también será clave la Mesa, máxime si se quiere forzar una investidura de Puigdemont a distancia, como parece que ERC y la formación del president cesado están dispuestos a hacer.

Ciutadans, tras unos días de silencio y recibir presiones del Partido Popular, hizo campaña para presidir la Mesa con José María Espejo-Saavedra, que ya fue vicepresidente en la pasada legislatura. Pero su esfuerzo ha sido vano. “Había una opción numérica remota pero desde Catalunya en Comú Podem la rechazan”, explicó Inés Arrimadas en rueda de prensa desde el hemiciclo catalán este miércoles. Así las cosas, parece que los soberanistas mantendrán la presidencia de la cámara y está por ver quién ocupa el puesto, pues Carme Forcadell hasta la fecha no ha aceptado volver a presidir la institución y el otro que sonaba para ello en la formación republicana, Carles Mundó, dimitió este martes.

La votación será presencial. Lo que necesitaba la formación naranja era que hubieran varias ausencias en las filas independentistas además de contar con las papeletas de los comuns. La votación de la Mesa del Parlament se hace de forma presencial anotando a los candidatos a la presidencia en una primera votación, los candidatos a las dos vicepresidencias en la segunda y en la tercera y última los candidatos para ocupar las cuatro secretarías.

Los diputados electos que están en Bruselas no pueden acudir a la embajada española para renunciar y deben hacer un documento ante un notario que luego sea apostillado

Recoger la credencial de diputado es un trámite sencillo que se puede delegar. En cambio, presentar la renuncia al acta de diputado requiere más trámites y más si se está en el extranjero, en este caso, en Bélgica. “Es la primera vez que nos encontramos con una situación así”, afirman desde la Junta Electoral de Barcelona. Asimismo, explican que no haber recogido la credencial, como es el caso de los exconsellers Puig y Ponsatí, no exime del trámite de renuncia.

Para que la Junta Electoral expida la credencial al siguiente diputado en la lista, el que debe reemplazar el escaño que queda vacante tras la renuncia, necesitan un documento que así lo acredite de un fedatario de ese diputado o un notario al no poder presentarlo el cargo electo en Catalunya. Al estar los diputados en Bélgica deben hacer ese trámite en la embajada española, donde serían detenidos, o bien ante un notario belga que luego apostille ese documento. Apostillar es el procedimiento que se usa para homologar documentos de un país a otro que tienen un convenio, en este caso es el de La Haya. En España, las apostillas se pueden hacer por vía urgente, en menos de 24 horas, o por la vía ordinaria, que dura entre dos y cuatro días, explican desde el Colegio de Notarios de Catalunya.

Así varían las mayorías en el Parlament según la casuística
Así varían las mayorías en el Parlament según la casuística (Pablo González)

Los soberanistas tienen asegurada la mayoría en la Mesa del Parlament aunque no estén presentes en el pleno los diputados electos que están en Bruselas y los encarcelados

De todos modos los guarismos de cara a la constitución de la Mesa no peligran para los soberanistas aunque la CUP -que avanza que no pondrá ningún obstáculo en este caso- se abstenga si los comuns no apoyan a Ciutadans. Ello siempre y cuando no haya un nuevo giro de guión, habituales en los últimos meses en la política catalana.

En la peor tesitura para su causa, sin la presencia de los diputados que están en Bruselas en caso de que no hayan renunciado a su asiento y que los electos encarcelados sigan en prisión, contarían con 58 votos para la presidencia frente a los 57 que suman los naranjas, socialistas y populares. De cara a las votaciones para las vicepresidencias y las secretarías, tampoco habría objeciones.

No obstante, no se descarta que los comuns acaben con algún diputado en la Mesa. Ya han reclamado que Joan Josep Nuet vuelva a estar en el órgano de gobierno del Parlament, como en la pasada legislatura. Señalan la presencia del líder de EUiA como “garantía de la pluralidad” que hay en Catalunya.

De cara a la investidura, los soberanistas sí necesitarían contar con más votos para sumar mayoría absoluta, pero aun con todo podrían prescindir de Puigdemont y Junqueras y tener 68 votos con el apoyo de la CUP, que no se opondrá a un president “republicano”, afirman.

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