Las Glòries, en punto muerto

El ruido ensordecedor de las máquinas ha dejado paso al incesante zumbido de los miles de coches que pasan cada día por la plaza de las Glòries y que había quedado amortiguado por los trabajos de construcción del túnel viario. La obra ya está cerrada, el perímetro vallado y los operarios han desaparecido, llevándose las enormes grúas que dominaban el cielo de este espacio que quedará durante meses abierto en canal.

Los trabajos se han detenido y así lo confirmó ayer a La Vanguardia la unión temporal de empresas (UTE) después de que se hiciera efectiva la decisión del equipo de gobierno de rescindir el contrato “unilateralmente”, según señalaron ayer las contratistas, utilizando un adverbio que no hace presagiar nada bueno y aventura una dura batalla legal.

Las obras de la plaza de les Glòries han quedado paralizadas Las obras de la plaza de les Glòries han quedado paralizadas (Xavier Gómez)

Ayer se acabaron de retirar las casetas de obra que estaban fuera del perímetro y desde hace unos días grandes redes protegen la parte superior de los muros pantalla y una puerta metálica veta el paso al acceso al túnel por la calle Castillejos. Sin embargo, y aunque parezca increíble, es fácil colarse en las entrañas subterráneas de las Glòries. La puerta no dispone de ningún candado y, a pesar de que pueda tener un efecto disuasorio para posibles intrusos, está abierta, lo que permite que cualquiera pueda bajar la rampa y penetrar en el interior del paso soterrado. Tampoco hay vigilancia, al menos de día. No hay nadie en todo el perímetro, una situación que compromete seriamente la seguridad de la obra.

Seguridad en entredicho

La obra está vallada, pero la puerta que blinda el acceso desde Castillejos está abierta

La intención del equipo de gobierno es volver a licitar el proyecto, contratar a otras empresas que no pertenezcan a la anterior UTE y reemprender los trabajos a más tardar en enero del año que viene. Durante todo este tiempo, el espacio permanecerá cerrado y con la confianza de que el deterioro no haga mella en una obra que está a cielo abierto y abandonada. El Ayuntamiento ha estimado la factura de mantenimiento y de seguridad mientras no haya trabajos en 23.000 euros al mes.

En las diligencias previas que aportó la empresa Barcelona Serveis Municipals (Bimsa) a petición del juzgado de El Vendrell por la vinculación de las obras de las Glòries con la trama del 3% se señalaba que las empresas tenían hasta “el 15 de junio para realizar los trabajos de cierre perimetral necesarios para el mantenimiento de la obra durante el periodo de paralización”. En dicho informe también se detalla que desde que se iniciaron los trabajos en mayo del 2015 el Ayuntamiento ha abonado por la construcción de los túneles 36,2 millones de euros (sin IVA). De momento, sólo está ejecutado el 60% de la obra y queda la parte más difícil, la que discurre bajo los túneles ferroviarios de Adif, que no están en muy buen estado, según señaló una auditoría técnica encargado por el propio Ayuntamiento.

Interior del túnel de la plaza Glòries Interior del túnel de la plaza Glòries (Xavier Gómez)

El informe que Bimsa aporta al juzgado señala, además, que se ha retenido la última de las facturas emitidas por la UTE por valor de 906.782 euros como “compensación parcial de los daños y perjuicios ocasionados en relación con la rescisión del contrato. También penalizó en junio del 2016 a las constructoras con 5.800 euros por el incumplimiento de los plazos de pago a las empresas subcontra­tados.

La empresa municipal reconoce que, a fecha 15 de abril del 2017, se había certificado un 75% del presupuesto de adjudicación a falta de la liquidación posterior, que deberá negociarse con las empresas que forman parte de la UTE. No será tarea fácil ya que presumiblemente acabarán acudiendo a los juzgados. La obra se licitó por 80 millones de euros, se adjudicó por 60 y existe un importante baile de sobrecostes. Las empresas sostienen que, debido a los problemas técnicos que han provocado los retrasos de 18 meses, ha habido una desviación presupuestaria del 60%, mientras que el Ayuntamiento sólo reconoce un 19,6%. Es sobre estas diferencias que el gobierno municipal y las empresas deberán negociar en un proceso que todo indica que acabará en los juzgados. No obstante, según señalaron en su día los responsables de Bimsa, si las contratistas acaban acudiendo a los tribunales, el nuevo proceso de licitación no se vería afectado.

Bimsa ha retenido a la empresa una factura de 900.000 euros por daños y perjuicios

El Ayuntamiento de Ada Colau trabaja desde hace meses en un nuevo proyecto modificado. Ahora está estudiando si finalmente, para contentar a las entidades vecinales, se acabará licitando lo que falta del túnel junto a la segunda fase, que prevé la prolongación del paso soterrado hasta la Rambla del Poblenou. Esta es una reclamación de las asociaciones de vecinos y de algunos grupos de la oposición. Una opción que, de momento, el equipo de gobierno no descarta y sobre la que deberá pronunciarse en las próximas semanas si quiere cumplir el apretado y optimista ­calendario al que se ha compro­metido.

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