Las hemorroides, una dolencia extremadamente común y subestimada

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Según diversos estudios, más de la mitad de la población mayor de 40 años padece hemorroides en alguna etapa de su vida. Las hemorroides constituyen una dolencia extremadamente frecuente y sus síntomas son muy variados. Si no se trata a tiempo puede llegar a ser grave e incapacitante

Las hemorroides están acompañadas en demasiadas ocasiones por sentimientos de vergüenza, lo que lleva al paciente a no acudir al médico. Este hecho convierte a las hemorroides en una patología infradiagnosticada y subestimada y puede empeorar mucho los síntomas, aumentando el riesgo para la salud e incrementándose las complicaciones.
Pero, en primer lugar, es importante definir qué son las hemorroides.

Definición y síntomas de las hemorroides

Las hemorroides son engrosamientos con forma de nudos en los cuerpos cavernosos del recto. Al dilatarse estas estructuras, como consecuencia de una congestión sanguínea, surgen las hemorroides.

Los síntomas de las hemorroides son muy variados y su aparición depende de la gravedad de la dolencia:

  •  Entre los principales síntomas de las hemorroides se encuentra la inflamación o hinchazón. Las paredes del ano se hinchan e inflaman como consecuencia de la sangre que circula a través de estas venas y no regresan de forma adecuada al corazón.
  • El sangrado es otro de los síntomas relacionado de forma indefectible con las hemorroides. Este sangrado aparece en aproximadamente el 80% de los casos. La sangre es de color rojo brillante si procede del recto y de color rojo oscuro si procede del colon.
  • Los picores pueden ser muy molestos e irritantes. Estos picores, pese a no ser uno de los síntomas más graves, son muy persistentes y pueden dificultar mucho el desarrollo de vida normal por parte del afectado.
  • Dolor. Por norma general, son las almorranas externas las que producen dolor. Las hemorroides que aparecen en el exterior del ano producen dolores bruscos y repentinos que pueden durar varios días.
  • La secreción es otro síntoma frecuente. Se trata de la mucosa anal, de común aparición cuando se padecen hemorroides internas. Esta secreción puede producir irritación en la piel alrededor del ano, picor, quemazón y malestar general.
  • El prolapso. La fuga de las hemorroides al exterior del ano es un síntoma asociado a las hemorroides internas.

Tipos de hemorroides

Las hemorroides internas son las más comunes. No ocasionan dolor pero sí sangrado, picor, incontinencia fecal y descarga de mucosa.

Las hemorroides externas tienen menos síntomas asociados pero pueden ser muy dolorosas. En ellas se produce habitualmente mucha inflamación y las de mayor tamaño originan picazón e irritación alrededor del ano.

En lo que respecta a su tamaño, se clasifican por grados: el grado uno define a las hemorroides que no sobresalen, el dos a las que desaparecen de forma espontánea, el tres a las que se reintroducen manualmente y el cuatro a las más grandes y permanentes.

Medidas de prevención de las hemorroides

Los especialistas aseguran que una de las mejores formas de prevenir las hemorroides es llevar una dieta rica en fibra y agua, evitando el exceso de picantes, alcohol y grasas, así como hacer ejercicio de forma frecuente. Este ejercicio puede ser simplemente pasear o levantarse cada hora del sitio si se trabaja sentado.

Por otra parte, regular la función intestinal, defecando a la misma hora y en el mismo sitio también puede ser una medida eficaz de prevención.

Además, los productos naturales y de fitoterapia pueden ser útiles como método de prevención, aunque en ningún caso sustituirán el diagnóstico más adecuado.

Una dieta inadecuada, el sedentarismo y el estreñimiento son factores que pueden favorecer la aparición de la enfermedad y que deben ser evitados.

Otras enfermedades anales asociadas

Existen otras enfermedades anales que están asociadas con las hemorroides, como son las fisuras anales, el prurito anal o los abscesos en el ano.

La fisura anal es un pequeño desgarro en la mucosa que recubre el ano. Una causa frecuente de su aparición es evacuar heces grandes y duras. Otras causas pueden ser estreñimiento, diarrea crónica o parto. Al realizarse la evacuación intestinal, la fisura anal provoca dolores intensos y sangrado, así como espasmos en el esfínter anal, anillo de músculo que se encuentra en el extremo del ano.

Las fisuras anales aparecen con mayor frecuencia en bebés, aunque pueden afectar a individuos de todas las edades. Entre los adultos, las personas de edad avanzada son las que sufren en mayor número fisuras anales, así como las mujeres tras el parto.

El prurito anal está relacionado con la falta de higiene en la zona del ano. El paciente se rasca la zona afectada y aumenta la irritación, agravando el problema. La zona puede llegar a sangrar y aparecer infección.

Los abscesos en el ano son cavidades repletas de pus que pueden llegar a romperse. Al producirse este hecho, la zona se infecta y aparecen síntomas como fiebre, estreñimiento, dolor y ardor.