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Las juventudes socialistas vascas, contra los pactos del PSOE y Bildu

Madrid, 20 de septiembre de 2020 (19:58 CET)

La estrategia del Gobierno de Pedro Sánchez para tratar de sumar a EH Bildu al futuro acuerdo para los Presupuestos Generales del Estado no ha gustado en el seno de las juventudes socialistas del País Vasco. Ven el acercamiento como una oportunidad para blanquear a la formación nacionalista.

El nuevo secretario general de las Juventudes del PSE, Víctor Trimiño, ha advertido que “ninguna necesidad aritmética” justifica la decisión del Ejecutivo Central de tratar de incorporar al partido dirigido por Arnaldo Otegui a un acuerdo parlamentario de esta magnitud. 

Trimiño ha pedido a la cúpula de su partido en Madrid que se oponga a “cualquier intento por normalizar o blanquear a una fuerza política que sigue siendo incapaz de condenar más de 850 asesinatos y que sigue ensalzando a los terroristas que los cometieron”.

En ese sentido, ha mostrado su voluntad de seguir defendiendo «una convivencia con memoria, sin amnesia y reivindicando el valor supremo de la vida humana como base de cualquier proyecto político respetable» en el País Vasco.

El líder de las juventudes socialistas vascas hecho extensible su mensaje a cualquier pacto que se pueda llevar a cabo con partidos de la “ultraderecha racista y xenófoba” del país. «Cuando hablamos de lo que significa estar a la altura de nuestra historia no podemos olvidar la necesidad de defender unos valores democráticos que creíamos consolidados pero que están siendo puestos en duda”, ha agregado.

Las juventudes socialistas se oponen al acercamiento de Pablo Iglesias

Su discurso, con el que ha cerrado el congreso de San Sebastián que le ha proclamado como nuevo secretario general, entronca de frente con las aspiraciones del Gobierno central, que trata de lograr un acuerdo de amplio espectro político para las cuentas de 2021.

Por ese motivo, el presidente Pedro Sánchez dejó en manos del vicepresidente Pablo Iglesias las negociaciones de los presupuestos con las formaciones nacionalistas de izquierdas, tanto EH Bildu, como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

El líder de Podemos se encargó de contactar con los parlamentarios de las formaciones independentistas, mientras que Sánchez trataba de sumar desde el otro costado el apoyo de Ciudadanos con una propuesta de rebaja de la presión fiscal.