Inicio Actualidad Las ‘manitas’ que marcan una temporada

Las ‘manitas’ que marcan una temporada

Cuando Santiago Solari se presentó en su primera rueda de prensa tras un partido, el que ganó el Real Madrid en Melilla, sabía perfectamente que mensajes tenía que transmitir. El argentino habló de “alegría” e “ilusión” en esta etapa que en principio duraría dos semanas… o incluso algo más.

Con alegría e ilusión se puede jugar, también ganar, pero no continuar. Hace falta algo más. Y eso, que el Real Madrid ya tiene, fue mezclado con una victoria balsámica este miércoles en Champions. El 0-5 ante el Viktoria Plzen demostró que el equipo blanco ha vuelto a recuperar sus señas de identidad de los últimos años: goleada sin sufrimiento, dejar al rival sin opción alguna de hacer daño, no correr peligro en ningún momento tras marcar primero y ese espíritu de no conformarse con un gol sino ir a por el siguiente.

Dos ‘manitas’ bien diferentes

La ‘manita’ en la República Checa fue un síntoma de la buena adaptación de Solari al primer equipo del Real Madrid y puede ser su mejor aval para quedarse. Con una ‘manita’ también tuvo que llegar el argentino, porque Julen Lopetegui acabó despedido del Real Madrid por la dolorosa y humillante derrota ante el Barcelona en el Clásico.

Santiago Solari se asentó en el banquillo blanco este miércoles en la República Checa. El Real Madrid había ganado bien al Melilla y sacado los tres puntos (y poco más) ante el Real Valladolid, pero faltaba un partido en el que se viera al Madrid sólido y solvente. Y ese encuentro fue el del miércoles en Plzen, donde sin hacer un partido colosal si que el Real Madrid recuperó ciertas características que le hicieron arrasar en los últimos tiempos.

Solari llegó en una situación convulsa, con un equipo que no solo perdió en el Camp Nou, sino que se ‘adaptaba’ a los nuevos tiempos de derrotas continuas, porque el mismo equipo ya había caído derrotado estrepitosamente en Sevilla y también había claudicado en Moscú, Vitoria o ante el Levante. La ‘manita’ del Barcelona fue el final de una era, la de Lopetegui, que duró tan poco que no dio tiempo ni a ponerla calificativos.

Otra ‘manita’, la de este miércoles al Viktoria, es la que puede mantener en el cargo a Solari, que hasta ahora cuenta sus partidos por victorias y que ha cambiado por completo al Real Madrid. Sus enfrentamientos no es que hayan sido los más difíciles de la temporada (tampoco eran los más complicados aquellos donde cayó Lopetegui), pero si ha cambiado una tendencia que desde el Real Madrid se valora.

Todo ha cambiado en el Real Madrid

El equipo blanco, esta temporada, estaba negado de cara al gol (alcanzó la peor racha de toda su historia en lo que a minutos consecutivos sin anotar se refiere) y sufría una sangría en defensa que le hacía encajar gol en prácticamente todos los partidos, especialmente en las primeras partes. Con Solari eso ha cambiado. El técnico argentino todavía no conoce lo que es recibir un gol en contra y su Madrid ha marcado 11 tantos en tres partidos, a una media de casi cuatro goles por encuentro.

Y por otro lado está también el aspecto físico, ya con Antonio Pintus nuevamente al frente de este apartado. La ‘manita’ en el Camp Nou también reflejó a un equipo ahogado físicamente, sin alma ni fondo. Sin embargo, en la ‘manita’ al Viktoria Plzen se vio a un equipo con más aguante y capaz de estar a buen ritmo sin caerse durante todo el encuentro.

La continuidad de Santiago Solari estará en juego este domingo en el partido de Liga que el Real Madrid juega en Vigo (20:45 horas), pero la forma en la que ha cambiado tan rápidamente al equipo blanco ya da señas de que podría convertirse en primer entrenador de forma oficial. La ‘manita’ en Champions reflejó que este Madrid funciona. O, al menos, que vuelve a tener la esencia de antaño.