Inicio Actualidad Las primeras pesquisas policiales indican que los taxistas de Barcelona se “autoagredieron”

Las primeras pesquisas policiales indican que los taxistas de Barcelona se “autoagredieron”

Los Mossos d’Esquadra y la Policía están investigando los actos vandálicos que se produjeron en la madrugada de este miércoles donde 18 taxis han amanecido con las lunas rotas y con evidentes signos de violencia. Pese a que el sindicato Élite Taxi sospecha que los autores podrían ser conductores que operan con licencias VTC, las primeras pesquisas apuntan a que los desperfectos se podrían haber realizado desde dentro del vehículo.

Fuentes cercanas a la investigación sostienen que “la inspección ocular apunta a que algunos de los destrozos realizados en los taxis se produjeron desde el interior del vehículo”, lo que implicaría que los propios taxistas serían los autores materiales de los hechos.

No sería la primera vez que los taxistas en Barcelona ‘autoagreden’ sus propios vehículos. Éstas imágenes ocurrían durante las pasadas movilizaciones. En ellas se ve a un hombre, portando una camiseta de Élite Taxi, golpeando un taxi:

Asimismo, fuentes ligadas al sector de las VTC alimentan esta tesis y advierten de que muchos de los desperfectos están cubiertos por el seguro, por lo que el coste de la reparación está cubierto. Sin embargo, Élite Taxi mantiene que lo acaecido este miércoles es algo habitual. En declaraciones a la agencia EFE afirman que durante el último año los ataques a los taxis han sido frecuentes.

El sindicato ha asegurado que desde el sector tienen sus “sospechas” acerca de los autores de estos actos vandálicos, y ha reiterado que lo sucedido “ha pasado más veces desde que ha llegado esta gente (conductores que operan con licencias VTC) al mercado”. No obstante, la investigación continúa abierta y todavía son muchas las dudas que rodean el caso.

A finales de julio, el sector del taxi inició una huelga en Barcelona, que posteriormente se extendió a las principales ciudades españolas, para protestar por la falta de regulación de las licencias de Vehículos de Transporte con Conductor, que son las que utilizan compañías como Uber y Cabify.